El futuro de Frenkie de Jong en el Barcelona parece cada vez más incierto. A pesar de estar disponible esencialmente, el centrocampista neerlandés no ha contado para Hansi Flick en los últimos encuentros, ni siquiera como una opción en los cambios. Tanto ante el Leganés como frente al Atlético de Madrid, Flick agotó las sustituciones sin siquiera mirar al banquillo para incluir a De Jong. Incluso Eric García, un defensor reconvertido ocasionalmente en mediocampista, ha ganado minutos por delante del neerlandés.
Las señales de que algo no marcha bien son evidentes. El rendimiento del exjugador del Ajax ha dejado mucho que desear en partidos clave. Ante el Betis, cometió un penalti innecesario sobre Vitor Roque; y contra el Borussia Dortmund, su ritmo estuvo muy por debajo de lo que exigía el enfrentamiento. A esto se suma la sombra de una larga recuperación por su lesión de tobillo, que podría haber mermado tanto su confianza como su rendimiento.
Una promesa que no ha terminado de explotar en el Barcelona
Desde su llegada al club como una de las grandes promesas del fútbol europeo, De Jong no ha logrado consolidarse como la pieza clave que se esperaba. Aunque tuvo un buen desempeño durante la etapa de Ronald Koeman, su impacto ha ido disminuyendo paulatinamente. A esto se suma el conflicto latente con el club por su elevado salario, un problema financiero para una institución que sigue intentando estabilizar sus cuentas.
Tal y como se cuenta desde el diario AS, con contrato hasta 2026 y sin intención de renegociar a la baja, todo apunta a que su ciclo en el Barcelona podría llegar a su fin. Hansi Flick ha dejado claro que la disciplina y el compromiso son innegociables, y si el técnico percibe falta de actitud, el jugador quedará al margen. En este contexto, su salida parece cuestión de tiempo.