Ilaix Moriba se ha convertido en uno de los nombres que la Juventus de Turín sigue de cerca para reforzar su centro del campo de cara a la próxima temporada. El futbolista se ha convertido en uno de los mejores fichajes del Celta de Vigo recuperando estabilidad en LaLiga y su evolución no ha pasado desapercibida en Italia.
El interés, por ahora, se encuentra en una fase inicial. Tuttosport informa que no existen negociaciones avanzadas ni una oferta formal sobre la mesa, pero la dirección deportiva bianconera ya ha realizado un primer sondeo para conocer las condiciones de una operación que podría crecer durante el mercado.
Ilaix Moriba recupera cartel en el Celta de Vigo
El caso de Ilaix Moriba es el de un talento que parecía haberse quedado a medio camino y que ha vuelto a encontrar continuidad en Balaídos. Tras irrumpir muy joven en el Barcelona, debutar con el primer equipo con solo 17 años y ser señalado como una de las grandes promesas del fútbol europeo, su carrera entró en una fase complicada.
El RB Leipzig pagó alrededor de 16 millones de euros por él en 2021, pero su aventura en Alemania apenas tuvo recorrido. Solo disputó 6 partidos con el conjunto germano y terminó encadenando cesiones para intentar recuperar minutos y confianza.
Primero encontró cierta estabilidad en el Valencia, donde acumuló 46 encuentros y 1 gol, y después dio un paso clave en el Celta de Vigo. En Vigo volvió a sentirse importante, hasta el punto de que el club gallego apostó por su fichaje definitivo y lo blindó hasta 2029.
La Juventus de Turín busca físico y dinamismo
La Juventus de Turín ve en Ilaix Moriba un perfil que no abunda en su plantilla actual. Se trata de un centrocampista con potencia, recorrido, capacidad para romper líneas en conducción y una presencia física que puede encajar muy bien en un fútbol tan exigente como la Serie A.
A sus 23 años, el internacional guineano todavía tiene margen de mejora. Su valor de mercado ronda los 15 millones de euros, una cifra asumible para un gran club europeo, aunque el Celta no tiene una necesidad urgente de vender a un futbolista con contrato largo.
En Turín valoran especialmente su capacidad para cubrir mucho campo y participar tanto en la recuperación como en la construcción. No es un mediocentro estático ni un interior puramente creativo, sino un jugador híbrido, capaz de dar energía y verticalidad a la medular.

LaLiga le ha devuelto su mejor versión
LaLiga ha sido clave para relanzar la carrera de Ilaix Moriba. En la temporada 2024/2025 firmó 25 partidos, 1 gol y 2 asistencias con el Celta, mientras que en la 2025/2026 elevó su protagonismo hasta los 48 encuentros, 2 goles y 4 asistencias entre todas las competiciones.
Esas cifras reflejan un cambio evidente: de promesa inestable a pieza útil dentro de un proyecto competitivo. Claudio Giráldez le ha dado confianza, continuidad y un contexto en el que sus virtudes físicas pesan más que sus defectos en la toma de decisiones.
El Celta de Vigo sabe que su crecimiento puede atraer ofertas importantes. La entidad gallega invirtió en él pensando en rendimiento deportivo, pero también en una posible revalorización futura. Una propuesta potente desde Italia obligaría a estudiar el escenario con calma.
La Juventus, por su parte, no quiere precipitarse. El nombre está sobre la mesa, pero el club italiano maneja más alternativas para reforzar una zona del campo que considera prioritaria. La operación dependerá del precio, de la postura del jugador y de la capacidad del Celta para resistir.
En cualquier caso, Ilaix Moriba vuelve a moverse en el radar de clubes importantes. Su etapa en LaLiga le ha permitido reconstruir su imagen y, si mantiene esta progresión, el interés de la Juventus de Turín podría pasar pronto de simple seguimiento a una ofensiva real.