El mercado de fichajes ha demostrado este año como no espera a ningún club. Los días pasan y las oportunidades para cerrar grandes fichajes son cada vez menores. En dicha tesitura encontramos a un Real Madrid que en estos momentos no tiene claras sus ideas, más allá de una idea de negocio que está poniendo de los nervios a sus aficionados: no invertir grandes cantidades.
El Real Madrid no quiere entrar en una guerra actual del mercado, con precios desorbitados, apoyándose en el buen hacer de los últimos tres años para ejemplificar que no necesitan nada. Sin embargo, esa idea es errónea. El Madrid ya vio en la Liga el pasado curso como no todo brilla, y ahora el United ayudó a demostrar que necesitan, como mínimo, un nueve.
Mientras que negocian con unos y con otros, es indispensable calmar a las masas con un gran fichaje, y el indicado no es otro que el mejor portero del Mundial de Rusia, Thibaut Courtois. Un fichaje que todos dan por cerrado, pese a que el Madrid ha permitido esperar a que el Chelsea firme un recambio para anunciar su llegada, una situación que no se podrá estirar demasiado, si es que el Madrid quiere encontrarse con un jugador sin disputar un minuto en pretemporada como futbolista blanco antes de la Supercopa.