Nadie hubiera llegado a imaginar hace algunas semanas, cuando Unai Emery fichó por el París Saint-Germain, que la marcha del técnico vasco conllevaría, de un modo directo o indirecto, la salida de hombres importantes del Sevilla FC. Hasta el momento han sido Coke Andújar, Grzegorz Krychowiak, Kevin Gameiro y Éver Banega, entre otros, quienes se han alejado de Nervión, pero otros muchos hombres clave podrían hacerlo en las próximas semanas.
La unida del Sevilla campeón de las últimas Europa League se descompone. Lo cual no tiene por qué ser negativo, quién sabe, sino simplemente que desde la entidad hispalense se ha decidido romper con el bloque ganador de los últimos años y apostar por un colectivo totalmente nuevo. Comenzando por el entrenador, pasando por los hombres importantes de éste y terminando con los capitanes.
Decisión de los propios afectados, del nuevo técnico o de la dirección deportiva sevillista es algo que desconocemos. Intuimos, sí, pero no sabemos con total certeza. Primero fue Banega quien cerró su salida al Inter de Milán, le siguió un Krychowiak que no quiso separarse de Emery y, ayer, en uno de los capítulos más sorprendentes y chocantes de la reciente historia del Sevilla, dos ídolos del Sánchez Pijzuán como Gameiro y Coke hicieron las maletas para irse al Atlético de Madrid y al Schalke 04, respectivamente. Pero no han sido los únicos. Ilustres sevillistas como Beto o Reyes, por ejemplo, también han volado lejos de Andalucía.
Monchi, no obstante, no se puede decir que se haya quedado parado, bloqueado. Desde que se abrió el mercado hasta el día de hoy han llegado a la capital andaluza Sampaoli, Sarabia, Kiyotake, Kranevitter, Correa, Franco Vázquez, Ganso, Vietto y Ben Yedder. Jugadores que sin duda tratarán de mantener al Sevilla en la cima del continente europeo, aunque no por ello deje de sorprendernos que el club hispalense haya vendido a sus grandes estrellas.