En los últimos años, el mercado brasileño está siendo seguido de cerca por la gran mayoría de equipos europeos, con el objetivo de encontrar entre tanto talento al próximo mejor jugador del mundo, especialmente en el caso de los grandes del viejo continente.
El último caso que se vive en Brasil es el del jugador del Palmeiras, Gabriel Verón, que a sus 16 años ya se ha colado en el radar del Barcelona, en una operación que debido al reglamento existente le impediría vestir la camiseta azulgrana hasta dentro de dos años, cuando el jugador cumpla la mayoría de edad.
Según Mundo Deportivo, Andre Cury, uno de los hombres de confianza del Barcelona en Brasil, se está encargando personalmente de transmitir al entorno del jugador el deseo del Barcelona de hacerse con sus servicios, aunque por el momento se desconoce si existe una oferta en firme por parte de la entidad culé.