Andriy Lunin llegó al Real Madrid el pasado verano procedente del Zorya ucraniano a cambio de 12 millones de euros en un movimiento totalmente inesperado para muchos a pesar de que el conjunto blanco se encontraba rastreando el mercado en busca de un portero joven y de futuro que pudiese asegurar el buen funcionamiento de la portería blanca durante los próximos años, algo que encontró en la figura del portero ucraniano, que todavía no sabe lo que es debutar con la camiseta del primer equipo.
Lunin sufrió en su primer año una cesión al Leganés que desde luego no fue todo lo positiva que se esperaba, dejando Butarque para posteriormente formar parte de un Valladolid donde Sergio González tampoco le dio las oportunidades esperadas, viviendo una tercera cesión a mitad de temporada en el Real Oviedo, donde el jugador al menos si pudo comenzar a ser titular, demostrando parte de las cualidades que le han llevado a contar con la confianza del Real Madrid de cara al futuro.
Con Courtois intratable, Lunin debe esperar su momento
La presencia de un Thibaut Courtois que ha recuperado su mejor versión hacen prácticamente imposible que vaya a tener minutos en el Real Madrid al menos a corto plazo, lo que hace pensar sobre si realmente es beneficioso tanto para el futbolista como para el club blanco unir sus caminos de cara a una temporada en la que el futbolista de 21 años quizá podría haber aprovechado para vivir una cesión en un equipo que realmente le diese un protagonismo que le permitiera seguir creciendo, ya que de lo contrario su función en el conjunto blanco podría haberse comprometido si no termina de desarrollar el potencial que atesora.