Con el fichaje de James Rodríguez, el Bayern de Munich consigue un jugador de primer nivel mundial a un precio irrisorio, con la esperanza de que el futbolista colombiano vuelva a ser el jugador determinante que hizo que el Madrid pagara en su día 80 millones de euros al Mónaco para hacerse con sus servicios.
Sin embargo, el conjunto bávaro, que es uno de los principales agitadores de este mercado de fichajes, continúa sin cerrar la llegada de un delantero centro que pueda suplir con plenas garantías a un Robert Lewandowski que es actualmente la única referencia ofensiva del equipo, si tenemos en cuenta que Thomas Muller no es un delantero centro al uso.
Tras reforzar la defensa con Niklas Sule, el mediocentro con Corentin Tolisso, y los extremos con Gnabry, la única posición pendientes la de delantero. Sí el Bayern consigue reforzar dicha posición se convertirá directamente en uno de los principales candidatos a ganar todos los títulos que dispute la próxima temporada.