Mauro Arambarri está a un paso de convertirse en nuevo futbolista de River Plate. El centrocampista uruguayo del Getafe, de 30 años, dejará el club madrileño tras una etapa larguísima en el Coliseum y volverá a Sudamérica para asumir un papel importante en uno de los gigantes del continente. Será el nuevo fichaje de River Plate.
Según informó Matteo Moretto, la operación está cerrada y el acuerdo entre clubes alcanza los 6,5 millones de euros. Una cifra importante para el mercado argentino y también una venta significativa para el Getafe, que pierde a uno de sus jugadores más representativos de la última década. Con más de 260 paritdos oficiales con el Getafe, Mauro Arambarri saldrá traspasado.
Mauro Arambarri, fichaje de 6,5 M€ para River Plate
River Plate ha decidido apostar por un futbolista hecho, competitivo y con mucho recorrido en LaLiga. Arambarri no llega como una promesa, sino como un mediocentro preparado para rendir desde el primer día.
El uruguayo tiene 30 años y una trayectoria muy sólida en Europa. Pasó por el Girondins de Burdeos antes de asentarse definitivamente en el Getafe, donde se convirtió en una pieza clave durante varias temporadas.
Su fichaje responde a una necesidad clara. River quiere reforzar el centro del campo con un jugador de jerarquía, carácter y capacidad para competir en partidos grandes, tanto en el campeonato argentino como en la Copa Libertadores.
Arambarri encaja en ese plan. Es intenso, agresivo en la presión, fiable en los duelos y con llegada desde segunda línea. No es un mediocentro de lujo estético, pero sí uno de esos futbolistas que ordenan, sostienen y contagian.
Su experiencia en España puede marcar diferencias. Viene de competir semana tras semana ante rivales de máximo nivel, en un campeonato muy exigente tácticamente y con un Getafe acostumbrado a vivir al límite.
Para River, firmarlo por 6,5 millones supone un esfuerzo importante. Pero también es una declaración de intenciones: el club quiere nombres con peso inmediato, no solo apuestas de futuro.
La salida de Mauro Arambarri tiene un enorme componente emocional para el Getafe. El charrúa llegó al club madrileño en 2017 y, desde entonces, se ganó un sitio especial en la historia reciente azulona.
Ha disputado más de 260 partidos oficiales con la camiseta del Getafe. Esa cifra lo coloca entre los futbolistas más importantes de la etapa moderna del club, junto a nombres que marcaron época en el Coliseum.
Arambarri fue clave en muchos momentos importantes. Vivió campañas de enorme sufrimiento, permanencias ajustadas y también el histórico Getafe europeo que compitió en la Europa League.
Su peso dentro del vestuario siempre fue muy alto. José Bordalás lo convirtió en uno de sus hombres de confianza por su compromiso, disciplina táctica y capacidad para interpretar partidos de máxima tensión.
En la temporada 2025/26 volvió a tener protagonismo. Según los registros estadísticos más recientes, firmó 34 partidos de liga y seis goles, una cifra notable para un centrocampista de su perfil.
El Getafe pierde músculo, liderazgo y experiencia. También pierde a un jugador que entendía como pocos la identidad competitiva del club: intensidad, trabajo, presión y sacrificio hasta el último minuto.

El traspaso tiene lógica para River, para Getafe y para el propio Arambarri. El club argentino suma un centrocampista de nivel europeo, el Getafe ingresa dinero por un jugador veterano y el futbolista inicia una nueva etapa atractiva.
Arambarri tenía contrato con el Getafe hasta 2028. Eso permitía al club madrileño negociar desde una posición fuerte, aunque la voluntad del jugador y la oferta de River han terminado acercando posturas.
A sus 30 años, el uruguayo se encuentra en un momento ideal para volver a Sudamérica. Todavía tiene físico, ritmo competitivo y experiencia suficiente para ser importante de inmediato.
River también le ofrece un escaparate enorme. Jugar en el Monumental, competir por títulos y tener protagonismo en un club de dimensión mundial puede pesar mucho en la decisión final del jugador.
Además, la operación puede ayudarle a recuperar visibilidad internacional. Uruguay siempre valora futbolistas de carácter competitivo y Arambarri sabe que un buen rendimiento en River puede volver a colocarlo en el radar de la selección.
Para el Getafe, la venta abre un problema deportivo. Reemplazar a un jugador con tantos años de experiencia en el club no será sencillo, especialmente por su conocimiento del sistema y su liderazgo interno.
Arambarri llega a River para aportar algo que siempre se valora en Argentina: carácter. Es un mediocentro de choque, de recorrido, de pierna fuerte y con mentalidad ganadora.
No necesita demasiada adaptación emocional. El fútbol sudamericano exige intensidad, personalidad y capacidad para jugar bajo presión, tres rasgos que el uruguayo ha demostrado durante toda su carrera.
Su incorporación puede cambiar la estructura del centro del campo millonario. River gana equilibrio, recuperación y llegada, además de un jugador capaz de competir en diferentes alturas del terreno.
La cifra de 6,5 millones confirma que no se trata de una apuesta secundaria. River ha decidido invertir en un futbolista preparado para asumir responsabilidades importantes desde el primer momento.
Para Arambarri, será una nueva vida deportiva. Deja atrás más de siete años en Getafe, un club donde se convirtió en referencia absoluta, para abrir una etapa con máxima exigencia en Buenos Aires.
El acuerdo está cerrado y solo faltan los últimos pasos formales. Mauro Arambarri cambia el Coliseum por el Monumental y River suma un refuerzo de jerarquía para elevar el nivel de su centro del campo.