El FC Barcelona atraviesa un dilema en su centro del campo, no por escasez de recursos, sino por todo lo contrario. La medular del equipo dirigido por Hansi Flick está repleta de talento joven y contrastado, lo que inevitablemente genera una dura competencia por minutos. En este contexto, uno de los nombres que empieza a estar en entredicho dentro de la planificación deportiva es el de Marc Casadó.
El joven pivote catalán, de 21 años, fue una de las sorpresas positivas de la pasada temporada, ganándose la confianza del técnico alemán cuando las lesiones mermaron al equipo. Su rendimiento fue sólido y consistente, lo que incluso le permitió debutar con la selección española. Sin embargo, con la recuperación de piezas clave como Frenkie de Jong y el regreso paulatino de Marc Bernal, su protagonismo ha empezado a diluirse.
Dudas en la dirección deportiva del Barcelona
Según se cuenta desde MundoDeportivo, este escenario ha provocado una división de opiniones dentro del club. Por un lado, hay miembros de la dirección deportiva que consideran que, si llega una oferta atractiva y el jugador muestra interés en buscar un nuevo destino, no habría inconveniente en facilitar su salida. De hecho, entienden que la acumulación de futbolistas en esa demarcación podría causar tensiones en el vestuario.
Por otro lado, desde la presidencia y sectores más cercanos al entorno institucional, se insiste en el valor simbólico de Casadó. Se trata de un futbolista formado en La Masia, profundamente identificado con los valores del club, y cuya presencia es vista como positiva para el clima interno del vestuario.
De momento, el propio Casadó no ha solicitado una salida, pero su futuro estará muy ligado a las decisiones tácticas de Flick y a las oportunidades que reciba en los próximos encuentros. La pelota está en el tejado del club.