Ramón Calderón, Fabio Capello, Pedja Mijatovic y Míchel hablaron ayer sobre distintos asuntos de carácter deportivo del Real Madrid. El presidente y el director deportivo del club blanco fueron preguntados por la polémica del fichaje del brasileño Kaká. Mijatovic aseguró que el fichaje estuvo muy cerca, pero que el jugador no quiso presionar para forzar su salida del lub blanco: "Yo lo veía clarísimo durante la campaña electoral. Estaba convencido de que vendría, porque durante todo este tiempo estuve en contacto con sus representantes. Nunca encontré un rechazo por parte de ellos. Luego, las cosas se complicaron, porque el el Milán no estaba dispuesto y el jugador no quiso hacer presión porque estaba muy agradecido a su club. Todo esto dificultó el asunto. Al final, para no forzar la máquina ni desviarnos de otros asuntos, dejamos aparcado el asunto".
Por su parte, Ramón Calderón dijo que no se arrepentía de sus promesas e insistió en que Kaká acabará jugando en el club blanco: "Lo de Kaká era una grandísima ilusión y es un jugador que ha nacido para jugar en el Real Madrid. Estoy convencido de ello y tarde o temprano estará aquí. No me arrepiento de nada de lo que dije en la campaña. En el momento en que los socios no quieran que yo siga aquí, no seguiré ni un minuto más".