La Liga
Este fin de semana se ha disputado la jornada 27 de LaLiga, que ha dado mucho de qué hablar en torno a la figura del VAR en nuestro país. No es la primera vez que este sistema, que se supone que llegó para evitar injusticias y, precisamente, este tipo de polémicas, es cuestionado por los distintos clubes implicados y por los aficionados en general, salvo, como suele ser habitual, por los seguidores de los beneficiados.
En esta nueva jornada que termina en el día de hoy, ha surgido un debate que lleva siendo tendencia desde siempre. Es curioso cómo, a pesar de ello, los clubes que suelen verse perjudicados muestran una pasividad típica de aquellos que ya se han acostumbrado a este tipo de injusticias. Y es que, ciertamente, con estadísticas en mano, sólo unos pocos equipos privilegiados se ven menos afectados en según qué situaciones por cuestiones arbitrales.
El VAR, una herramienta cuyo mal uso reparte injusticias
La herramienta del VAR vino para ayudar, pero han sido sólo unos pocos a los que ha ayudado, ante la impotencia tanto de los clubes perjudicados como de sus propios aficionados y de los aficionados del resto de clubes en general. Y es que este tipo de situaciones varían en función de los colores de la camiseta. Como, de forma absolutamente irresponsable, dijo el presidente de LaLiga, Javier Tebas, ciertos equipos han de estar arriba por el bien de la competición.
Parece que LaLiga y los árbitros a su disposición hayan tomado buena nota de esta frase, y es que cualquier seguidor del fútbol que no pertenezca a la afición de estos clubes y haya visto los distintos partidos sabe perfectamente que esta compleja situación comienza a volverse demasiado recurrente. En esta jornada, nuevamente, como ha pasado en otros partidos, el VAR ha vuelto a hacer de las suyas apelando al criterio arbitral, que en acciones muy similares, cambia según qué equipo las realice, y es que no se puede expresar de otra forma.
En el partido en el que el FC Barcelona se enfrentaba al Elche, que terminó con un 1-2 a favor de los de Xavi Hernández, Jordi Alba toca el balón de forma muy clara con la mano en una posición cuestionable cuanto menos. Podemos entrar en el debate de las manos, es decir, cuáles son naturales, cuáles no… Pero lo que no podemos debatir es que esa mano del jugador del Barça se ha pitado incluso en situaciones más debatibles a favor del penalti. En este caso no fue así, y los aficionados comienzan a preguntarse, lógicamente, ¿qué está pasando aquí?
¿Es que el criterio arbitral depende de la camiseta? ¿Es todo una mera coincidencia? ¿Es por lo que dijo Tebas y son ciertos equipos los que deben, sea como sea, estar arriba? ¿Hay favoritismo? Lo dejo a juicio de aficionados, el resto de periodistas y, en general, a la opinión pública, pero está claro que este debate no tiene otra forma de ser planteado, pues este tipo de injusticias comienza a ser recurrente y deja a LaLiga en muy mal lugar. El VAR es una herramienta práctica y necesaria, pero usada con criterios objetivos en situaciones bien planteadas que no den lugar a la duda, porque en esa duda se amparan dichas injusticias.
