La Liga
El FC Barcelona disfruta de un escenario idílico en la Liga española y la Liga de Campeones. Las predicciones apocalípticas que generaron la marcha de Neymar y la derrota ante el Real Madrid en la Supercopa se han difuminado, pero el equipo de Ernesto Valverde es acusado de no seducir colectivamente.
Esta crítica, comprensible tras los últimos partidos del FC Barcelona, se aleja sin embargo de la realidad de la plantilla del Barça y la reciente trayectoria del equipo. La pasada temporada, bajo la dirección técnica de Luis Enrique, el conjunto azulgrana mostró carencias colectivas y la necesidad de un refuerzo de primer nivel en el centro del campo. Y hasta ahora, Paulinho, igual que Deulofeu, sólo es un buen complemento que no aporta un salto cualitativo al equipo.
Por otra parte, la baja de Neymar no ha sido contrarrestada en el campo debido a la prematura lesión de Dembélé. Además, veteranos como Messi, Suárez, Iniesta, Rakitic, Busquets, Mascherano y Turan son un año mayores.
Nélson Semedo supone hasta ahora el único refuerzo notable del Barça de Valverde, que ha invertido la inercia negativa del último año y asume sin traumas tanto la marcha de Neymar como la lesión de Dembélé.
La actual plantilla del FC Barcelona rinde a un nivel muy próximo a su límite. La mejoría colectiva impulsada por Valverde no debe ocultar la necesidad del equipo de reforzarse, especialmente en la zona de creación. El Barça se ha recompuesto con el cambio de entrenador, pero recuperar la brillantez de antaño exige fichajes de primer nivel.
