La Liga
José Mourinho está listo para regresar al Real Madrid. Aunque el anuncio oficial todavía no se ha producido, dentro del entorno madridista ya se da por completamente cerrada la operación que devolverá al técnico portugués al Santiago Bernabéu para la temporada 2026/27.
Y Mourinho no aterrizará precisamente con intención de mantener intacta la plantilla. El entrenador luso ya trabaja junto a la dirección deportiva en una profunda reestructuración del vestuario y tiene muy claro que habrá salidas importantes durante el verano. El primer gran señalado parece ser Eduardo Camavinga.
Mourinho quiere cambios profundos
La situación deportiva del Real Madrid durante las dos últimas temporadas ha dejado secuelas importantes dentro del club. La falta de títulos, los problemas internos en el vestuario y el bajo rendimiento de varios futbolistas han provocado que la entidad decida apostar por una reconstrucción agresiva.
José Mourinho llega precisamente para liderar ese cambio. En Chamartín consideran que el portugués es el entrenador ideal para recuperar disciplina competitiva y elevar la exigencia interna del grupo.
El técnico luso ya ha trasladado a Florentino Pérez que no le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones difíciles. La prioridad absoluta será construir una plantilla comprometida, intensa y plenamente alineada con su idea de juego.
Y dentro de esa reestructuración aparece un nombre que sorprende enormemente por su juventud y potencial: Eduardo Camavinga.
Camavinga, en el centro de las críticas
La temporada del internacional francés ha sido muy decepcionante. El centrocampista nunca logró alcanzar continuidad competitiva y terminó firmando uno de los peores cursos desde su llegada al Real Madrid.
Las lesiones, la irregularidad y la falta de impacto real en partidos importantes provocaron que el futbolista perdiera muchísimo peso dentro de la plantilla blanca.
El golpe definitivo llegó hace apenas unos días, cuando Didier Deschamps dejó a Camavinga fuera de la convocatoria de Francia para el Mundial.
La ausencia del mediocampista en la lista mundialista fue interpretada como una señal clarísima del mal momento que atraviesa el jugador. Dentro del Real Madrid consideran que el francés lleva tiempo muy lejos del nivel que se esperaba de él.
Mourinho, además, no termina de confiar en su perfil futbolístico. El portugués considera que el centrocampista sigue mostrando demasiadas desconexiones tácticas y una irregularidad competitiva incompatible con la exigencia del club blanco.

Florentino ya estudia una venta
Según las informaciones que circulan alrededor del entorno madridista, José Mourinho ya le habría comunicado directamente a Florentino Pérez que no cuenta con Eduardo Camavinga para su nuevo proyecto.
El mensaje ha sido claro: si llega una oferta importante durante el verano, el club debería facilitar la salida del futbolista.
En el Real Madrid no descartan esa posibilidad. Aunque el francés continúa teniendo un enorme cartel internacional gracias a su juventud y potencial, dentro del club entienden que podría ser el momento adecuado para cerrar una venta importante.
Varios equipos de la Premier League siguen muy atentos a la situación del centrocampista y consideran que todavía posee margen suficiente para recuperar su mejor nivel en otro contexto competitivo.
Por ahora, Camavinga guarda silencio mientras el futuro de su carrera comienza a llenarse de incertidumbre. El jugador sabe que atraviesa el momento más delicado desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu y que la llegada de Mourinho podría cambiar completamente su situación.
El técnico portugués quiere construir un nuevo Real Madrid sin concesiones. Y todo apunta a que Eduardo Camavinga será una de las primeras víctimas de la revolución que prepara el entrenador luso.
La operación todavía no es oficial, pero en Valdebebas ya se respira un ambiente de cambio profundo. Mourinho vuelve al Real Madrid y lo hace dispuesto a revolucionar completamente el vestuario blanco desde el primer día.
