El fichaje de Thomas Müller por el Barcelona parece estar complicándose por momentos, ya que el Bayern de Múnich se ha puesto manos a la obra para conseguir retener al futbolista a toda costa. El fuerte interés del club catalán en hacerse con los servicios del delantero ha llegado a oídos del club bávaro, que ha iniciado las gestiones con el agente del futbolista para ofrecerle una mejora de contrato lo antes posible. Aunque su actual contrato tiene validez hasta 2017, desde el conjunto alemán no quieren pillarse los dedos y aumentarán la vinculación de su jugador, además de incrementarle levemente su ficha anual. La cláusula de rescisión del atacante está fijada en 40 millones de euros, pero se espera que tras alcanzar el acuerdo dicha cifra aumente hasta los 60 “kilos”.
Parece que la intención del Bayern es clara, no perder a ninguno de sus actuales efectivos. El Barcelona todavía mantiene el interés en Müller, ya que de no firmar dicha renovación dejaría clara su postura al respecto, algo que en estos momentos parece muy complicado. El internacional alemán está muy agradecido con el interés del Barça en hacerse con sus servicios, pero también ha manifestado ser muy feliz en Múnich, donde además cuenta con la confianza de Pep Guardiola. Puede que el equipo azulgrana tenga que seguir valorando otras opciones más factibles, porque desde el club bávaro confían en retener al futbolista germano en la plantilla.