La Liga
El filial del FC Barcelona no va por el buen camino. Tras varios meses teniendo paciencia con el proyecto de Gerard López, es justo decir que el joven conjunto culé no está rindiendo como se esperaba en su regreso a Segunda División. A pesar de los muchos fichajes protagonizados en verano, el Barça ‘B’ marcha cuarto por la cola en la Liga 123 y, a día de hoy, sería uno de los cuatro equipos que bajaría directo a la categoría de bronce del fútbol español.
Con 1 victoria en los últimos 10 partidos, -además de 4 empates y 5 derrotas-, el joven conjunto culé ha sumado 5 puntos de los citados 30 y, con 20, se encuentra lejos del mínimo exigido para salvarse. Todo ello a pesar de que en verano se gastaron más de 6 millones en refuerzos, -atípico en un filial-, y que de cara a enero sopesan pagar otra cantidad importante por Pozo.
¿Mala suerte o la evidencia de que algo no funciona? Obviamente, desde fuera es muy complicado saberlo. Unos dirán que el filial no juega nada, otros que todo lo que le ocurre es culpa de los árbitros. Sin embargo, la realidad es la que es y, si no se intenta cambiar, no sólo perjudicará al club y al Barcelona ‘B’, sino también a un primer equipo que cada vez verá con menos confianza el subirse jugadores de la cantera.
