La Liga
A Sergio Canales le da exactamente igual todo. Si se lesiona tres veces de gravedad en la misma zona de su cuerpo, vuelve siendo un futbolista espectacular. Si sufre un problema muscular que le aparta cuatro meses de los terrenos de juego, vuelve en dos y a mejor nivel que el resto de sus compañeros que hayan seguido entrenando. Está completamente loco, y le disfrutan en un Real Betis que, en mayúsculas, no le merece.
Sergio Canales debería haber vuelto al primer equipo del Real Betis Balompié en febrero y ayer, 29 de diciembre, ya saltó al terreno de juego para defender los colores de su equipo. Pero si solo hubiera hecho... nada más saltar al terreno de juego se echó al equipo a la espalda, un once cargado de suplentes que acabó compitiendo el encuentro al Levante UD gracias a un doblete del jugador español.
El jugador perfecto
Imaginemos al jugador perfecto para cualquier entrenador. Seguramente, este tendría todo el trabajo y el esfuerzo del que más. Que se deje la piel en cada entrenamiento, que tire del carro del equipo, que trabaje. Pero claro, si además de todo eso le sumamos calidad con el balón en los pies, gol en sus botas, visión de último pase, influencia en el juego, velocidad, inteligencia en la toma de decisiones, etc.
Ese es Sergio Canales, un jugador muy completo y de un nivel altísimo que cada día juega mejor a esto del fútbol y que de cada golpe duro en forma de lesión sale más y más reforzado. Una pena que el equipo que le rodea no le acompaña.
