El Real Madrid ha decidido abrir la puerta de salida para Andriy Lunin, su portero suplente. Ancelotti había dado luz verde a esta posibilidad desde el inicio del mercado de fichajes, sin embargo, el guardameta ucraniano prefería agotar su último año de contrato para marcharse como agente libre al final de la presente temporada.
A pesar de la voluntad del jugador, el conjunto merengue ha establecido una cifra de ocho millones de euros como precio para desprenderse de sus servicios, según cuenta el diario MARCA. Es evidente que el Real Madrid no tiene la intención de regalar a Lunin, incluso si su participación en los últimos años ha sido mínima. El club confía en que su valor de mercado y el interés de otros equipos permiten lograr una negociación que satisfaga a ambas partes.
Lunin, que ha disputado solo nueve partidos de Liga con el Real Madrid hasta la fecha, no ha tenido una trayectoria fácil en el equipo. Durante la presente pretemporada, protagonizó un tenso episodio en la concentración del equipo. Después de la victoria contra el AC Milan, el entrenador de porteros de Ancelotti, Luis Llopis, reprendió a Lunin en pleno césped del Wallis Ennenberg Stadium, lo que sorprendió a sus compañeros Courtois, Fran González y Piñeiro. La situación llegó a tal punto que el portero ucraniano mostró su desacuerdo con gestos de disconformidad y terminó arrojando el peto al suelo.
Las tensiones lo alejan del Real Madrid
Esta serie de acontecimientos han generado especulación sobre la tensión interna que podría existir en el club con respecto a Lunin, lo que podría haber influido en la decisión de ponerlo en el mercado de fichajes. Sin embargo, el Real Madrid mantiene su postura y deja claro que, aunque el jugador ha tenido pocos minutos en el campo, su valor no se ha visto mermado y aún despierta el interés de otros clubes.