La Liga
¿Cuántas veces hemos escuchado eso de que hay jugadores que son la prolongación de su entrenador en el terreno de juego? Muchísimas, incontables. Quizás el ejemplo más evidente sea Xavi Hernández durante su etapa siendo entrenado por Pep Guardiola, pero en este caso hablaremos de un ejemplo más reciente e igualmente evidente, como es el de Claudio Bravo y la prolongación de Manuel Pellegrini sobre el césped del Benito Villamarín.
Este Real Betis es un equipo que bebe de la sangre chilena y de toda su sabiduría, tanto en el banquillo como en su portería. Un balompié chileno que, pese a mostrar una severa decadencia en los últimos años, sigue contando con claros ejemplos de profesionales históricos como estos dos sobre los que descansa la responsabilidad de entrar en Europa en un club tan exigente como el bético.
Dentro y fuera
- Manuel Pellegrini: fuera de los límites del terreno de juego, este Betis es de Manuel Pellegrini. Y lo es porque el técnico sudamericano ha conseguido revivir a un histórico del fútbol español, firmar una de sus mejores temporadas recientes, volver a encontrar la estabilidad defensa, convertirlo en un conjunto muy difícil de superar, revalorizar al 90% de los elementos de su plantilla, etc.
- Claudio Bravo: dentro es el jardín del portero. El ex de Manchester City o FC Barcelona es uno de los futbolistas más importantes del plantel porque es capaz de detener ocasiones rivales que en otros casos acabarían en tantos en contra, ser el ancla del juego del equipo, la pieza angular de la que parte la creación gracias a su precisión con los envíos con los pies, etc. Pero es que, además, es un líder referencial para todos sus compañeros y la evidente prolongación de las exigencias que Manuel Pellegrini traslada constantemente a sus jugadores.
Rendimiento, motivación, toma de decisiones, nivel. El Real Betis Balompié está en la mano de dos señores de 37 y 67 años, nacidos en Viluco y Santiago de Chile. Por las venas del club corre la sangre más canchera, experimentada y de calidad que ha tenido en los últimos años. Larga vida a esta vertiente chilena del Betis que tantas alegrías están dando a su afición.
