Hablar de Raúl Jiménez en el Wolverhampton es hablar del ídolo del momento. Tras su doblete en el partido de ida ante el Torino, perdiendo en Italia por tres a dos, el mexicano anotó el único gol del encuentro el pasado jueves para colar a su equipo en la fase de grupos de la Europa League. Esto sumado a los 18 goles que anotó la pasada campaña y que ha conseguido marcarle a todos los equipos contra los que los lobos se han enfrentado en las fases previas de Europa hacen pensar que Jiménez y el Wolverhampton estaban predestinados a encontrarse.
Con el tanto que ha anotado hoy ante el Everton, partido que su equipo ha perdido por tres a dos, el delantero azteca se encuentra a cuatro goles de colocarse entre los 10 máximos goleadores de la historia del club inglés, además de llevar cuatro encuentros seguidos anotando. Sus 25 goles en 55 partidos han hecho que la afición del Wolves haya convertido en ídolo a un jugador que llegó como cedido la pasada temporada por el Benfica, pero cuya calidad hizo que los dirigentes del conjunto inglés se decantaran por su fichaje, pagando así 38 millones por el delantero al combinado portugués.
Sus goles fueron claves para devolver a los Wolves a Europa 38 años después, además de colocarlo en el punto de mira de varios equipos tanto fuera como dentro de Inglaterra, recordando mucho a su compatriota Javier "Chicharito" Hernández durante su etapa en el Manchester United. Aunque por ahora, Jiménez parece no tener prisa por abandonar el club inglés, ya que está teniendo el protagonismo que no tuvo en su paso por España, cuando militó en el Atlético de Madrid, y Portugal, Benfica. Un delantero que sin ser demasiado mayor, 28 años, cuenta con un amplio currículum y una experiencia que le están valiendo para ser, de momento, uno de los mejores jugadores de la Premier League, pese a que su equipo no haya conseguido ganar aún ningún partido.