El Levante se encuentra ante una de las decisiones más importantes de su temporada. En pleno mercado invernal, el club granota ha recibido una oferta millonaria por su futbolista más determinante, una propuesta que puede condicionar tanto el presente como el futuro inmediato de la entidad.
La operación está muy avanzada y, aunque todavía no es oficial, en Orriols se asume que el desenlace está cerca. La clave ahora pasa por encontrar un equilibrio entre la necesidad económica y la urgencia deportiva.
Una oferta histórica procedente de Rusia
Levante ha recibido una propuesta de gran calibre por Etta Eyong. El CSKA Moscú ha puesto sobre la mesa 30 millones de euros para cerrar el fichaje del delantero camerunés, repartidos en 25 millones fijos y otros cinco en variables.
Se trata de una cifra muy poco habitual para el Levante, especialmente en un mercado de invierno y en un contexto deportivo delicado. En los despachos del club valenciano se valora muy positivamente la oferta, conscientes de que supone una oportunidad única para sanear las cuentas y ganar margen de maniobra en la planificación deportiva.
El CSKA está decidido a cerrar la operación cuanto antes y ve en Etta Eyong a un delantero con potencial para liderar su proyecto ofensivo a medio plazo. Su edad, su potencia física y su capacidad goleadora han convencido al club ruso, que no ha dudado en realizar una apuesta económica muy fuerte.
La cesión, clave para el equilibrio deportivo
A pesar de lo tentador de la oferta, el Levante no quiere desprenderse de su gran estrella de forma inmediata. Por ello, uno de los puntos centrales de la negociación es la posibilidad de que Etta Eyong permanezca cedido en el club valenciano hasta final de temporada.
Esta fórmula permitiría al Levante recibir de manera inmediata una importante inyección económica y, al mismo tiempo, mantener a su delantero referencia en la lucha por la permanencia. El equipo necesita goles, liderazgo y presencia ofensiva, y la salida inmediata del camerunés podría debilitar seriamente sus opciones de salvación.

Desde el CSKA Moscú no descartan esta opción. El club ruso entiende que el jugador podría seguir creciendo y sumando minutos competitivos antes de incorporarse definitivamente a su nueva disciplina. Además, mantener una buena relación con el Levante es un factor que también se tiene en cuenta durante las conversaciones.
En el entorno granota se considera que esta solución es la ideal. Permitiría reforzar la plantilla en enero, corregir carencias estructurales del equipo y afrontar la segunda mitad de la temporada con mayores garantías, sin renunciar al activo más valioso del vestuario.
El papel del agente y la mirada puesta en la Premier League
El entorno de Etta Eyong también está siendo protagonista en la negociación. El agente del delantero está trabajando para introducir una cláusula clave en el acuerdo con el CSKA Moscú: una obligación de venta en el verano siguiente si llega una oferta significativa procedente de la Premier League.
Esta condición busca proteger el futuro deportivo del jugador. Aunque el salto a Rusia es visto como un paso importante a nivel económico y profesional, el entorno del futbolista no quiere cerrar la puerta a una liga de primer nivel en caso de que se presente la oportunidad adecuada.
Etta Eyong, por su parte, es consciente del momento que atraviesa. Su rendimiento le ha colocado en el radar internacional y entiende que esta operación puede marcar un antes y un después en su carrera. El delantero valora positivamente tanto la posibilidad de asegurar su futuro como la opción de seguir ayudando al Levante hasta final de curso.
Las negociaciones avanzan con optimismo y todas las partes buscan un acuerdo beneficioso. Si no surge ningún contratiempo, el Levante cerrará una de las ventas más importantes de su historia reciente, logrando estabilidad financiera sin renunciar, al menos por ahora, a su gran estrella en el campo.