Premier League
El francés Laurent Blanc fue oficialmente destituido como entrenador del Al-Ittihad apenas horas después de la derrota frente al Al-Nassr, marcando el fin abrupto de una etapa iniciada en julio de 2024 con alto brillo.
Laurent Blanc: de gloria a crisis intensa
Cuando Blanc aterrizó en Arabia Saudí reemplazando a Marcelo Gallardo, lo hizo bajo grandes expectativas. En su primera temporada cimentó un palmarés notable: ganó la Liga Saudí 24/25 y la Copa del Rey local, un doblete que dio lustre inmediato a su nombre en la Liga Árabe.
Pero los resultados posteriores complicaron el panorama. Tras el 0-2 ante Al-Nassr, la directiva decidió que la sombra del fracaso ya pesaba demasiado. Blanc deja registros positivos (46 partidos al mando, 34 triunfos, seis empates y solo seis derrotas) pero el contexto inmediato demandaba un cambio radical.
La salida de Laurent Blanc en el mercado de fichajes y el relevo forzado
La salida de Blanc se produce justo en una ventana donde las expectativas respecto al mercado de fichajes y la evolución del equipo están en plenitud. La gerencia de Al-Ittihad deberá moverse con premura para retocar plantel y cuerpo técnico.
Según cuenta el diario AS, la directiva anunció que Hassan Khalifa e Iván Carrasco asumirán de forma provisional los mandos. Ambos dirigirán al primer equipo en espera de la llegada de un reemplazo definitivo que cuadre con las ambiciones locales e internacionales del club.
En el mercado de pases, ya se especula con nombres de renombre extranjero, alineados con la filosofía de inversión creciente en la Liga Árabe. Será clave ver cómo Al-Ittihad conjuga la política deportiva con los ajustes estructurales que exige competir en el más alto nivel regional.
Repercusiones en la Liga Árabe y presión interna
La Liga Árabe vive un momento de tensión competitiva elevada: clubes con grandes recursos no toleran tropiezos prolongados. La decisión sobre Blanc envía un mensaje claro.

Al-Ittihad, como uno de los equipos con mayores ambiciones, actúa con urgencia para mantenerse en la pelea por los títulos nacionales e internacionales. La presión del público, los medios y los patrocinadores se sienten particularmente fuerte cuando las derrotas llegan frente a rivales históricos como Al-Nassr.
La marcha del entrenador coincide con otros movimientos internos de clubes en la región, lo que refuerza la idea de que la Liga Árabe está entrando en una fase de reequilibrio permanente.
¿Y ahora qué para Al-Ittihad?
El club manifestó a través de un comunicado que busca un nuevo cuerpo técnico que “concuerde con sus aspiraciones” y que el ciclo con Blanc está oficialmente cerrado. La urgencia para fichar recambios será alta. Al-Ittihad se encuentra en una zona de tabla exigente, tres puntos por detrás del puntero, y no puede permitirse más tropiezos.
Para los seguidores, la salida de Blanc representa una pérdida simbólica —fue artífice del doble título—, pero al mismo tiempo una decisión pragmática. La responsabilidad ahora recae en quien venga: deberá adaptar plantilla, generar impacto inmediato y responder en una Liga Árabe en cambio constante.
Este episodio cierra definitivamente la era Laurent Blanc en Al-Ittihad, un ciclo que comenzó con ambición y culminó entre expectativas incumplidas.
