El joven futbolista de O Porriño ha dejado huella esta temporada, y sus dos últimos goles frente al Barcelona para sellar la salvación del Celta lde Vigo lo han convertido en un ídolo de la afición celeste.
Se espera un verano movido en A Madroa y Gabri Veiga es uno de los candidatos a dejar una buena cantidad de dinero en las arcas de Vigo. El último pretendiente en sumarse a la lista es nada más y nada menos que el campeón de Italia. La Gazzetta dello Sport informa del reciente interés del Napoli.
El Napoli sigue en carrera por Gabri Veiga
Dicho interés surge a raíz de la posible salida de una pieza clave de los partenopeos, Piotr Zielinski. El contrato del polaco finaliza el próximo verano y su ficha de 3.5 millones de euros es una de las trabas. El Napoli busca reducir su salario en una futura renovación, lo cual podría ser un obstáculo para que Zielinski extienda su contrato, a pesar de haber manifestado en más de una ocasión su intención de quedarse.
El Napoli ya está evaluando la situación del joven gallego. De Laurentiis maneja otras opciones, pero Veiga es del agrado de la ciudad del Vesubio y podría ser un posible reemplazo de Zielinski en caso de que el polaco decida marcharse.
Gabri Veiga, de 22 años, ha mostrado un gran potencial y talento en su desempeño con el Celta esta temporada. Su capacidad goleadora y su habilidad para marcar en momentos clave han llamado la atención de varios clubes. El Napoli, con su prestigio y su éxito en la Serie A, representa una gran oportunidad para el jugador gallego de dar un salto en su carrera.
La directiva del Celta deberá tomar decisiones importantes en los próximos meses, ya que Veiga no será el único jugador en el punto de mira de otros equipos. Sin embargo, la posibilidad de que el campeón de Italia se interese en el joven delantero demuestra su calidad y proyección.
La incógnita sobre el futuro de Gabri Veiga y su posible fichaje por el Napoli está sobre la mesa. Los aficionados celestes esperan que el club pueda retener a esta promesa del fútbol español, pero en el fútbol, como en la vida, nada está asegurado.