UEFA Champions League
Uno de los fichajes llamados “random” de este verano es la llegada de Nabil Fekir al Real Betis Balompié. El jugador francés firmó hace unos días por la entidad verdiblanca en un movimiento que indiscutiblemente ha sorprendido a propios y extraños. Una postura que muchos entendidos no han comprendido, y que poco a poco se va desgranando.
Uno de los principales motivos sería la ilusión del proyecto que despierta el Betis. El club verdiblanco está haciendo todo lo posible para crecer, y sabe que para ello es necesario fichar a jugadores de peso. Así lo hizo con Lo Celso en una jugada que les ha funcionado a las mil maravillas, y ahora lo repite con Fekir que viene a ser jefe de la plantilla.
Indudablemente el cartel que ha ganado el jugador con su llegada al fútbol español no es el mismo que habría tenido en Italia. Aquí sabe que cada gesto y/o movimiento será analizado minuciosamente. Un hecho que claramente le dará más nivel mediático, y que le podría poner en la órbita de otros clubes.
Por supuesto, la última de las razones es lo ocurrido con Lo Celso. Tras una temporada que dejó dudas, el jugador llega al Betis para revalorizarse, y permitir una futura salida por un dinero muy superior al coste del traspaso. Una operación que claramente vuelva a dejar beneficios notables en la entidad.
