El Sevilla atraviesa el primer momento delicado de la temporada después de haber caído eliminado en la Copa del Rey a manos del Mirandés de forma totalmente sorprendente, y de acumular una serie de encuentros en Liga en los que conjunto que dirige Julen Lopetegui no ha estado al nivel esperado, lo que ha provocado una oleada de críticas tanto al técnico como a la gestión realizada desde la dirección deportiva por un Monchi que vive su momento más delicado desde que regrese al Ramón Sánchez Pizjuán tras un paso algo polémico por la Roma.
Monchi volvió el pasado mes de abril para sustituir en el cargo de director deportivo a Óscar Arias siendo estas decisión celebrada por todos, ya que se esperaba con esto que el Sevilla recuperase una competitividad que parecía haber perdido en los últimos tiempos, siendo esa precisamente la tarea principal del director deportivo español dado el historial de grandes fichajes que ha acumulado a largo de los años, especialmente de su primera etapa, con jugadores como Dani Alves, Ivan Rakitic o Luis Fabiano defendiendo los colores del conjunto hispalense.
Sin embargo, la situación ahora es muy distinta, y a excepción de Ocampos, Diego Carlos y Fernando, el Sevilla se ha dado de bruces con la realidad, observando que varios de los fichajes realizados esta temporada no están dando el nivel esperado, siendo especialmente la delantera un quebradero de cabeza para el director deportivo, que ha tenido que buscar destino a Dabbur y Chicharito, además de lograr los fichajes de Munir y De Jong, que no están dando el nivel esperado, a los que se une ahora un En-Nesyri que confirman la inseguridad del Sevilla en materia de fichajes en el último año.