El Olympique de Marsella tiene casi imposible jugar competiciones europeas la próxima temporada, el equipo de Míchel volvió a perder en la Ligue1 y se aproxima de forma peligrosa a los puestos de descenso, aunque parece que todavía tiene un colchón suficiente para evitar problemas.
La prensa y el entorno del Olympique de Marsella siguen pidiendo que Míchel abandone el equipo, pero el técnico español sigue confiando en su trabajo y no tiene intención de abandonar el puesto a pesar de que los resultados le están dando la espalda. El Marsella está hundido en la tabla clasificatoria y tiene cada vez más cerca los puestos de descenso. La derrota en Bastia ha sido el vaso que ha colmado la paciencia de los aficionados y la directiva podría tomar una solución drástica en las próximas horas.
Míchel llegó a Marsella tras la salida de Marcelo Bielsa a principio de temporada, pero el equipo no ha respondido a las expectativas y acumula una larga racha de partidos sin conocer la victoria que parece no tener fin. Míchel quiere seguir en el club, pero la situación en este momento comienza a ser caótica ya que el equipo no responde. Restan seis partidos de liga y el equipo debe asegurar la permanencia cuanto antes, pero el futuro de Míchel en el club es cada vez más negro.