La Liga
Los movimientos en el mercado de fichajes siguen sucediéndose y en el día de hoy se han oficializado algunas salidas en el continente europeo. Este es el caso de Max Kruse, que se ha convertido en el segundo futbolista en abandonar el Fenerbahce tras la finalización del contrato de Mauricio Isla, fervientemente relacionado con Boca Juniors. Ahora, el alemán puede negociar con el equipo que quiera y en LaLiga Santander tiene más de un hueco.
La realidad es que uno de los inconvenientes más grandes que muchos conjuntos podrían encontrar a la hora de incorporar al delantero alemán es su sueldo, excesivamente algo. Probablemente esas altas pretensiones económicas sólo podrían ser satisfechas en contextos como la MLS, la Superliga china, el fútbol árabe…
No obstante, si equipos de la zona media de la tabla como el Deportivo Alavés, Real Betis Balompié, Villarreal, Celta de Vigo… consiguieran convencer en lo deportivo al jugador, ganarían a un futbolista que lejos de ser una estrella, sería un complemento espectacular para muchos ataques necesitados de los activos y características que el ex del Werder Bremen presenta.
Max Kruse es un jugador que se siente muy cómodo actuando como delantero, pero complementándose con otro perfil de atacante más fijo. Lo que clásicamente denominamos como un segundo delantero, caracterizado por su facilidad para encontrar el hueco entre las defensas rivales. Un ratón de área, con mucha facilidad para encontrar el gol y para anotar.
A coste cero, desde luego que muchos clubes tendrán que analizar la posibilidad de abonar la ficha salarial del jugador. Una de las primeras oportunidades de mercado de este verano.
