La Liga
Mariano Díaz ha vuelto a situarse en el centro del debate tras una decisión que no ha pasado desapercibida en el Deportivo Alavés. El delantero hispano-dominicano fue uno de los grandes ausentes en la eliminatoria de Copa del Rey ante el Sevilla, una baja que encendió todas las alarmas.
Desde el Deportivo Alavés se despejaron rápidamente las dudas. No hubo lesión ni problema físico. La ausencia respondió únicamente a una decisión técnica de Eduardo Coudet, tal y como confirmó el propio entrenador tras el encuentro. Ese mensaje, lejos de cerrar el asunto, abrió nuevas preguntas sobre el rol actual de Mariano dentro del equipo y sobre su encaje real en el proyecto deportivo.
Mariano Díaz, descartado por decisión técnica
La decisión de Eduardo Coudet fue especialmente llamativa por el contexto. Mariano Díaz había sido titular en rondas coperas anteriores frente a Getxo y Portugalete, encuentros donde tuvo protagonismo. Sin embargo, ante un rival de mayor exigencia como el Sevilla, el técnico argentino optó por dejarlo fuera incluso de la convocatoria.
Ese movimiento refuerza la sensación de que el delantero no termina de convencer al cuerpo técnico cuando el nivel competitivo aumenta. En el vestuario se asume que su papel ha ido perdiendo peso de forma progresiva en las últimas semanas.
Una jerarquía clara en ataque
En estos momentos, Mariano Díaz es el tercer delantero en la rotación del Deportivo Alavés. Por delante aparecen Lucas Boyé y Toni Martínez, ambos con mayor continuidad y confianza.
Boyé se ha consolidado como la referencia ofensiva por su trabajo sin balón y su capacidad para fijar centrales. Toni Martínez, por su parte, ofrece movilidad y una lectura táctica que encaja mejor con la idea de Eduardo Coudet. Ese escenario deja a Mariano en una posición incómoda, con minutos muy limitados y pocas oportunidades para reivindicarse en La Liga.
Una señal clara de Coudet
El mensaje del entrenador fue directo. Al hablar de “decisión técnica”, Eduardo Coudet dejó claro que no cuenta con Mariano para los partidos de máxima exigencia. No es un castigo puntual ni una rotación circunstancial. Es una elección basada en rendimiento, encaje táctico y competencia interna.
Una situación similar vive Moussa Diarra, también descartado, lo que evidencia que el técnico no duda en tomar decisiones duras. En el caso del delantero, el impacto mediático es mayor por su trayectoria y por las expectativas generadas a su llegada.

El mercado de invierno, en el horizonte
Este escenario alimenta inevitablemente los rumores de mercado. El Deportivo Alavés necesita reforzarse en invierno y, para ello, podría verse obligado a liberar fichas. La situación de Mariano Díaz encaja en ese contexto. Con poco protagonismo y un rol residual, su salida permitiría ajustar la plantilla.
Desde el club no se ha tomado una decisión definitiva, pero en los despachos se valora cada movimiento con lupa. El objetivo es mantener la competitividad en La Liga sin comprometer el equilibrio interno del vestuario.
Un reto personal para el delantero
Para Mariano Díaz, el momento es delicado. El atacante necesita minutos para recuperar confianza y ritmo competitivo. Cada convocatoria se convierte ahora en una oportunidad limitada, donde el margen de error es mínimo.
El futbolista mantiene una actitud profesional, pero sabe que el tiempo juega en su contra si la situación no cambia. En un fútbol cada vez más exigente, quedarse fuera de partidos clave suele ser el primer paso hacia un cambio de escenario.
Un futuro abierto en Vitoria
El descarte copero no es definitivo, pero sí significativo. Eduardo Coudet ha marcado una línea clara y ahora le toca al jugador reaccionar. El Deportivo Alavés seguirá evaluando su situación en función del rendimiento colectivo y de las necesidades del equipo.
El mercado invernal se acerca y con él, las decisiones importantes. La continuidad de Mariano Díaz está en entredicho.
El Deportivo le ofreció una buena oportunidad a Mariano, quien llevaba mucho tiempo sin equipo y, a pesar de empezar a buen nivel, poco a poco se ha ido diluyendo hasta el punto de que Eduardo Coudet haya pedido su salida.
