La Liga
La situación del Real Betis se ha convertido en insostenible y como suele pasar cuando no funcionan las cosas como uno quiere, comienzan a rodar cabezas. El primer paso para destituir a un técnico, es ratificarlo y eso hizo el club bético el pasado martes cuando Alexis Trujillo confirmó en los medios oficiales del club que Rubi se sentaría en San Mamés. Una vez confirmada la derrota en la visita al País Vasco, la comisión deportiva se vio obligada de cambiar de entrenador.
Sin embargo, no fue lo único que se habló en la reunión de urgencia que tuvieron los directivos y consejeros verdiblancos hasta altas horas de la madrugada nada más aterrizar en Sevilla. Aunque aún no se ha hecho nada oficial, la cúpula heliopolitan decidió retirar a José Miguel López Catalán de todo tipo de responsabilidades deportivas del club. El vicepresidente del Real Betis se postuló como hombre fuerte de la planificación deportiva bética, tras invitar a salir a Lorenzo Serra Ferrer de la entidad.
De esta manera, los directivos de las Trece Barras reconocerían sobremanera el fracaso de esta temporada y seguramente lamentarán la salida del director deportivo mallorquín que tantas alegrías ha dado al respetable del Benito Villamarín. Otro motivo de peso es que el Presidente del club, Ángel Haro, veía su imagen perjudicada por la gestión de López Catalán, puesto que siempre han ido juntos de la mano en los diferentes proyectos que han llevado a cabo al frente del conjunto verdiblanco. Ha rodado la cabeza de Rubi y la de su cuerpo técnico, pero no será la única.
