Pese a que con los cambios en la segunda mitad cambiaron muchas cosas, el FC Barcelona terminó empatando a un gol contra el Deportivo Alavés en Mendizorroza en un partido que, en la previa, tenía que ganar el conjunto blaugrana para seguir apuntando a los principales puestos de la competición y romper con la mala racha que venía arrastrando el equipo en La Liga, que se mantiene con tres partidos seguidos sin ganar (un empate y dos derrotas). Y Ronald Koeman es uno de los principales culpables de esta dinámica negativa.
El entrenador holandés ha conseguido, pese a que tampoco era complicado, mejorar al equipo –a nivel de juego- en comparación a lo que se vio en el último tramo de la temporada con Quique Setién. Pero, a la hora de la verdad, los resultados no están siendo los mejores y mucho tienen que ver con las decisiones que está tomando a la hora de confeccionar las alineaciones, las rotaciones e intervenir en medio de un partido.
Un ejemplo claro es el partido de hoy en Mendizorroza, oportunidad única para darle la titularidad a Miralem Pjanic y asentarlo mucho más en el equipo estelar. Pero Koeman sigue apostando por un Sergio Busquets, quien sigue demostrando que está muy lejos de ser un mediocampista central de elite a nivel europeo. Otro nombre propio es Ousmane Dembélé quien, pese a tener la confianza del entrenador, sigue demostrando que no tiene el nivel ni la técnica para jugar en el Barcelona. Pero Koeman sigue apostando por él por encima de nombres como Pedri y Trincao que, en este momento, se han convertido en activos mucho más valiosos para el club que el francés.
El último punto es clave porque, a diferencia del partido de hoy pero como si pasó en el Clásico, Koeman sigue dejando dudas a la hora de intervenir desde el banquillo. Toma decisiones extrañas a la hora de hacer cambios, cambia los esquemas pero sin sentido y termina chocando contra la misma pared. Un problema que si se vuelve recurrente, puede afectar la candidatura del conjunto blaugrana en La Liga.
El FC Barcelona cosecha ocho puntos en seis partidos disputados en La Liga 2020/21. El peor inicio liguero del club en los últimos 18 años, igualando el de Louis Van Gaal en la 2002/03, quien terminaría siendo despedido al terminar la primera vuelta de la competición. Otro dato a tener en cuenta, y que también ha publicado Mister Chip en sus redes sociales, es que Desde que se conceden 3 puntos por la victoria en La Liga NINGÚN EQUIPO HA SIDO CAMPEÓN tras sumar (como ahora el Barça) 8 puntos (o menos) en las 6 primeras jornadas.
Pese a que las estadísticas están para romperse y que no pueden delimitar el desarrollo de la competición, el FC Barcelona de Ronald Koeman tiene un verdadero problema. Y el entrenador neerlandés, pese a mejorar al equipo, sigue dejando muchas dudas como el entrenador principal de uno de los equipos más poder soso del Viejo Continente.