UEFA Champions League
El Deportivo de La Coruña ya ha comenzado a moverse con decisión tras certificar su regreso a Primera División. El club blanquiazul sabe que el salto de categoría obliga a reforzar la plantilla con criterio, equilibrio y perfiles capaces de crecer sin disparar el presupuesto.
El primer nombre en aterrizar en Riazor será Teun Gijselhart, centrocampista neerlandés de 21 años perteneciente al De Graafschap. La operación está cerrada por una cifra cercana al millón de euros y el futbolista viajará a España para pasar el reconocimiento médico antes de firmar su nuevo contrato.
El Dépor acelera tras el ascenso
El ascenso ha cambiado por completo la realidad deportiva del Deportivo. Después de años de sufrimiento lejos de la élite, el club coruñés vuelve a Primera con una ilusión enorme, pero también con la obligación de construir una plantilla preparada para competir desde el primer día.
La dirección deportiva sabe que no basta con mantener el bloque que logró el objetivo. LaLiga exigirá más ritmo, más físico, más talento y más fondo de armario. Por eso, en Riazor ya trabajan en varias incorporaciones, con la idea de cerrar entre ocho y diez fichajes que eleven el nivel del equipo sin romper el equilibrio económico.
Gijselhart aparece como la primera pieza de ese nuevo proyecto. Su llegada responde a una apuesta clara por juventud, margen de crecimiento y una posición clave: el centro del campo. El Deportivo necesitaba reforzar la medular con un futbolista específico, capaz de aportar orden y recorrido en una zona donde el salto de categoría puede notarse especialmente.
El club ha actuado con rapidez. El jugador estaba en el radar de equipos neerlandeses, especialmente el Twente, pero la posibilidad de jugar en Primera División con el Deportivo ha sido determinante para decantar la operación.
Gijselhart, un mediocentro con proyección
Teun Gijselhart no llega como un fichaje mediático, pero sí como una apuesta muy interesante. A sus 21 años, ha sido uno de los futbolistas más utilizados del De Graafschap en la segunda categoría neerlandesa, acumulando 36 titularidades en liga y más de 3.000 minutos durante la temporada.
Sus cifras ofensivas no son llamativas, con dos asistencias y ningún gol, pero su valor no está únicamente en el último pase. Se trata de un mediocentro de trabajo, equilibrio y buena lectura, un jugador acostumbrado a sostener al equipo desde la base y a dar continuidad al juego.
El neerlandés también cuenta con experiencia en las categorías inferiores de su selección, donde pasó por los equipos sub-15 y sub-17. Ese recorrido formativo refuerza la idea de que el Deportivo incorpora a un futbolista con buena base técnica y margen para adaptarse a un nivel competitivo superior.
Su contrato con el De Graafschap se extendía hasta 2028, por lo que el Dépor ha tenido que negociar una operación que rondará el millón de euros. Además, el club neerlandés conservaría un porcentaje de una futura venta, una fórmula habitual cuando se trata de jugadores jóvenes con potencial de revalorización.

Una apuesta de futuro para Riazor
El fichaje de Gijselhart refleja el tipo de mercado que quiere atacar el Deportivo. El club no puede permitirse grandes desembolsos, pero sí buscar perfiles emergentes, con recorrido y capacidad para crecer dentro de un proyecto ambicioso.
Para el futbolista, el salto es enorme. Pasará de la Eerste Divisie a LaLiga, de competir en el De Graafschap a hacerlo en un estadio como Riazor, con una afición que vuelve a Primera con hambre de grandes noches. La adaptación será exigente, pero el contexto también puede impulsarle.
El Dépor no le pedirá que sea una estrella desde el primer día. La idea es que llegue para competir, aprender y aportar una alternativa real en la medular. Su juventud le permite crecer sin una presión desmedida, aunque el equipo necesitará que los nuevos fichajes ofrezcan rendimiento pronto.
La operación está prácticamente cerrada y solo falta completar los últimos pasos burocráticos y médicos. Si todo transcurre según lo previsto, Teun Gijselhart será el primer refuerzo del Deportivo en su regreso a Primera.
Un fichaje discreto, pero con sentido. Una apuesta por talento joven, coste controlado y margen de mejora para un club que quiere volver a la élite con los pies en el suelo, pero sin renunciar a construir un proyecto competitivo.
