UEFA Champions League
Christian Pulisic se ha convertido en una prioridad absoluta para el AC Milán, pero su renovación no avanza al ritmo esperado.
El club rossonero quiere blindar al estadounidense antes de que entre en una fase peligrosa de contrato, aunque la distancia económica sigue abierta.
Christian Pulisic pide un salto salarial al AC Milán
Christian Pulisic tiene contrato hasta 2027 y el AC Milán sabe que no puede dejar que el asunto se alargue demasiado. El extremo llegó desde el Chelsea y rápidamente ganó peso en San Siro. Su impacto fue deportivo, mediático y también comercial.
En Italia se le considera una pieza estratégica para el presente y el futuro. No solo por sus goles, sino por todo lo que representa. La propiedad de RedBird entiende que Christian Pulisic conecta al AC Milán con el mercado estadounidense como pocos futbolistas de la plantilla.
Ese punto cobra más fuerza con el Mundial en Norteamérica. Pulisic será una de las grandes caras de Estados Unidos en el torneo. Por eso, Gerry Cardinale quiere asegurar su continuidad. La idea es convertirlo en uno de los referentes del proyecto rossonero.
Según se publica en la Gazzetta dello Sport, el problema está en el salario. El entorno del jugador habría trasladado una petición cercana a los 8 millones de euros anuales. Esa cifra supera el marco que el AC Milán intenta mantener en su vestuario, incluso tomando como referencia el contrato de Rafael Leão.
La Serie A mira de cerca el futuro de Christian Pulisic
La Serie A ha visto una versión irregular del estadounidense en los últimos meses. Sus problemas físicos y la falta de gol han abierto debate. Christian Pulisic terminó el curso con menos continuidad de la esperada. Aun así, dentro del club no se duda de su valor.
El AC Milán cree que el bajón responde a una mezcla de desgaste, molestias y ruido externo por una negociación que se ha enfriado. En el campo, el estadounidense sigue siendo un futbolista diferencial cuando está fino. Ataca espacios, rompe líneas y ofrece soluciones entre bandas.
En Italia, además, su nombre tiene un peso especial para la marca Milan. Venderlo o dejarlo escapar sería un golpe deportivo y económico. La dirección deportiva quiere evitar cualquier escenario de debilidad. Si el contrato no se amplía, otros clubes podrían empezar a moverse.

Italia espera una decisión clave del Milan
El AC Milán no quiere romper su escala salarial por un solo jugador. Esa es la línea que explica el bloqueo actual. El club estaría dispuesto a mejorar sus condiciones, pero no hasta los 8 millones. La negociación exige paciencia y equilibrio.
Christian Pulisic, por su parte, desea continuar. Su entorno no ha cerrado la puerta, aunque entiende que su papel merece reconocimiento. La situación obliga a medir cada paso. Una oferta demasiado baja podría tensar más la relación; una demasiado alta alteraría el vestuario.
El Milan necesita líderes para volver a pelear con fuerza en la Serie A. Pulisic encaja en ese plan si recupera regularidad. También necesita estabilidad institucional. Tras una temporada exigente, el club no puede permitirse otro frente abierto con una estrella importante.
La renovación, por tanto, no es solo una cuestión contractual. Es una declaración sobre el modelo deportivo que quiere construir el AC Milán. Si ambas partes rebajan posiciones, el acuerdo puede reactivarse. Si no, el próximo mercado colocará inevitablemente su futuro bajo los focos.
Christian Pulisic quiere sentirse valorado y el AC Milán quiere retenerlo, pero los 8 millones amenazan con convertir la renovación en un problema mayor en Italia.
