La Liga
Eduardo “Chacho” Coudet no terminará la temporada en Vitoria. El técnico argentino ha aceptado la propuesta de River Plate para convertirse en el relevo de Marcelo Gallardo, dejando al Alavés en pleno tramo decisivo del curso y obligado a reaccionar con rapidez en el mercado de entrenadores.
La dirección deportiva babazorra ya trabaja contrarreloj para cerrar a su sustituto. En la terna aparecen Quique Sánchez Flores, García Pimienta e Imanol Alguacil, aunque la carrera empieza a aclararse en las últimas horas.
Imanol Alguacil, una opción que se cae por motivos económicos
El nombre de Imanol Alguacil seducía por múltiples razones. Su trayectoria en la Real Sociedad dejó una huella profunda: consolidó al equipo en competiciones europeas, construyó un bloque reconocible y apostó por el talento joven con convicción. Su perfil, además, encajaba culturalmente en el entorno vasco.
Tras su breve y discreta experiencia en el Al Shabab de Arabia Saudí, donde fue destituido antes de completar el proyecto, Imanol se encontraba libre. Sobre el papel, parecía una oportunidad de mercado interesante para un Alavés que necesita estabilidad táctica y liderazgo.
Sin embargo, la negociación se ha frenado por una cuestión clave: el salario. El técnico mantiene un caché elevado, acorde a su experiencia reciente en competiciones europeas y a su último contrato en el extranjero. En Vitoria consideran que las exigencias económicas están fuera de su margen presupuestario, especialmente en un contexto donde el club debe priorizar recursos para la plantilla y la permanencia.
La operación, por tanto, queda prácticamente descartada.
Quique Sánchez Flores toma ventaja
Con Imanol fuera de la ecuación por razones financieras, el gran favorito para asumir el banquillo es Quique Sánchez Flores. El madrileño es un especialista en contextos complejos y ha construido buena parte de su reputación rescatando proyectos en situaciones límite.
Su experiencia en LaLiga y su capacidad para organizar equipos desde el orden defensivo encajan con la realidad del Alavés, que pelea por consolidarse lejos del descenso. Quique no necesita largos periodos de adaptación y suele priorizar estructuras sólidas, algo vital cuando el calendario aprieta.
García Pimienta sigue siendo una alternativa sobre la mesa, con un perfil más orientado al juego posicional y al desarrollo colectivo, pero a día de hoy el club valora más la experiencia en escenarios de urgencia que la apuesta por un proyecto a medio plazo.

Decisión inminente en Mendizorroza
La salida del Chacho en pleno curso obliga a actuar con celeridad. El Alavés no puede permitirse una transición larga ni experimentos en una fase tan delicada de la temporada.
Imanol Alguacil era una opción atractiva desde el punto de vista deportivo, pero su coste económico ha cerrado esa puerta. Ahora, todo apunta a que Quique Sánchez Flores tomará las riendas para intentar asegurar la estabilidad competitiva del equipo.
El tiempo juega en contra. Y en Vitoria saben que la elección del nuevo entrenador puede marcar el destino del club en las próximas jornadas.
