La Liga
River Plate ha agitado el panorama en Vitoria cuando menos se esperaba. Con Marcelo Gallardo anunciando que dejará el banquillo millonario en los próximos días, el nombre de Eduardo “Chacho” Coudet ha emergido como el principal candidato para asumir el proyecto en Buenos Aires.
La noticia cae como un jarro de agua fría en el Deportivo Alavés. A falta de 13 jornadas para el final de LaLiga, el conjunto babazorro mantiene una ventaja de apenas tres puntos sobre el descenso. Perder a su entrenador ahora sería un golpe de enorme impacto competitivo.
River Plate apunta al Chacho Coudet
La salida de Gallardo abre una nueva etapa en River Plate. Tras varios ciclos exitosos y una identidad muy marcada, el club argentino busca un perfil con carácter, experiencia internacional y capacidad para competir bajo presión. Coudet encaja en ese molde.
El técnico argentino ha consolidado al Alavés en una temporada exigente, dotando al equipo de orden táctico y agresividad en campo rival. Su propuesta combina intensidad sin balón y transiciones rápidas, un estilo que conecta con la tradición competitiva del fútbol argentino.
En Buenos Aires valoran su experiencia en ligas como la española y la brasileña, además de su capacidad para gestionar vestuarios complejos. La posibilidad de regresar a su país para liderar a uno de los gigantes sudamericanos resulta, desde el punto de vista emocional y profesional, altamente atractiva.
Para el Alavés, sin embargo, la operación sería devastadora. Cambiar de entrenador en el tramo decisivo del campeonato puede alterar dinámicas, automatismos y equilibrio mental en un grupo que pelea por la permanencia.
El riesgo para el Alavés en plena lucha por la salvación
El equipo vitoriano ha encontrado estabilidad competitiva bajo el mando del Chacho. Aunque los resultados no han sido brillantes de manera constante, sí ha logrado mantener al equipo fuera de la zona roja en un campeonato extremadamente ajustado.
A tres puntos del descenso y con un calendario exigente por delante, cualquier movimiento en el banquillo implicaría asumir un riesgo considerable. La adaptación a nuevas ideas tácticas y la gestión emocional del vestuario podrían marcar la diferencia entre la permanencia y el sufrimiento hasta el último suspiro.
La dirección deportiva ya contempla escenarios alternativos ante la posibilidad real de una salida inminente.

Imanol o Quique, las opciones sobre la mesa
En caso de que Coudet acepte la propuesta de River Plate, el Alavés maneja dos perfiles con experiencia contrastada: Imanol Alguacil y Quique Sánchez Flores.
Imanol, libre tras su breve experiencia en Arabia Saudí, dejó un recuerdo muy positivo en la Real Sociedad. Su capacidad para construir proyectos sólidos, apostar por el orden táctico y potenciar talento joven lo convierten en un técnico de garantías. Además, conoce perfectamente el contexto del fútbol vasco.
Por su parte, Quique Sánchez Flores es un especialista en contextos de urgencia. Acostumbrado a asumir banquillos en situaciones delicadas, su perfil pragmático y su enfoque defensivo podrían ofrecer estabilidad inmediata en un momento crítico. Aunque lleva tiempo sin dirigir en LaLiga, su trayectoria avala su capacidad para gestionar escenarios de presión.
La pelota está ahora en el tejado de Coudet. River Plate aprieta y el calendario no espera. En Vitoria cruzan los dedos para no perder a su líder en el momento más delicado del curso. El desenlace puede marcar el futuro inmediato del Alavés.
