La nueva derrota que cosechó el Real Betis ayer en El Madrigal contra el Villarreal CF ha puesto a Gustavo Poyet en una posición en la que seguro que no está cómodo ya que el club verdiblanco empieza a sondear la posibilidad de cesarlo. El técnico uruguayo se muestra tranquilo pese a haber perdido cuatro de los cinco últimos partidos pero lo cierto es que varios sectores de la afición verdiblanca empiezan a 'pedir su cabeza'.
El margen de confianza en el técnico uruguayo es cada vez menor y su cargo empieza a correr serio peligro, debido a las últimas derrotas cosechadas pero sobre todo al mal juego exhibido puesto que en ninguno de estos partidos el Real Betis ha dado la sensación de poder obtener la victoria. Miguel Torrecilla no es partidario de cesar a un técnico a mitad de temporada pero parece que en esta ocasión estaría meditando tomar esta decisión como medida de urgencia para que el club verdiblanco cambie el rumbo, aunque de momento parece que Poyet seguirá sentado en el banquillo del Villamarín el próximo encuentro.