La Liga
Luis Suárez vive su peor momento como jugador del FC Barcelona. Los resultados positivos del equipo azulgrana maquillan el discreto estado de forma del uruguayo, pero el escenario del Barça en la posición de delantero centro invita como mínimo a una reflexión.
Al margen del acierto o desacierto en el remate, un factor normalmente pasajero en jugadores de primer nivel, el tono físico de Suárez es inferior al de temporadas anteriores. En algunos partidos, Ernesto Valverde le ha desplazado ligeramente a la banda derecha, pero la constante movilidad de Leo Messi siempre concede a Suárez la oportunidad de atacar por el centro. Probablemente, la marcha de Neymar, un jugador imprevisible y capaz de atraer a más de un defensa rival, haya reducido la libertad del delantero uruguayo.
En cualquier caso, Suárez, que cumplirá 31 años el próximo 24 de enero, debe adaptarse a la realidad de la actual plantilla del Barça y mejorar sus prestaciones al margen del remate. Su edad y su estado de forma no deben ser tratados en el club como un asunto menor.
Paco Alcácer, a pesar de su noche triunfal ante el Sevilla FC, todavía no ofrece garantías. Y en el filial, Abel Ruiz (17 años) supone la baza más prometedora en el puesto de ‘9’, pero el recorrido hasta la titularidad del primer equipo es muy largo. Al margen de estos nombres, el futuro delantero centro titular del Barça exigiría una gran inversión en el mercado internacional, donde se ha disparado la inflación y la posición económica de los clubes españoles se ha debilitado.
