La Liga
James Rodríguez llegó como la gran apuesta veraniega del FC Bayern Munich. El conjunto bávaro, poco dado a realizar grandes desembolsos, pagó una cifra importante a cambio de contar con el talentoso futbolista colombiano, que no logró ganarse la confianza de Zinedine Zidane.
Sin embargo, sus primeros meses en Munich no fueron fáciles. Pese a contar con el manto protector de Carlo Ancelotti, su valedor, la adaptación a Alemania ralentizó la llegada de su mejor fútbol e impidió verle habitualmente en el once inicial. Sorprendentemente ha sido bajo la dirección de Jupp Heynckes cuando el colombiano ha empezado a tener verdadero peso en el juego de su equipo. Titular en los tres últimos encuentros de Bundesliga, en la victoria ante el Hannover 96 -el pasado fin de semana- ratificó las buenas sensaciones con una de las mejores actuaciones que ha ofrecido en su nuevo equipo: fue el jugador que más pases completó, con un 90% de acierto, y también el que más balones tocó, convirtiéndose así en el centro neurálgico de la máquina bávara.
James Rodríguez todavía no ha enseñado todo su fútbol a la afición del FC Bayern de Munich, pero empieza echarse el equipo a la espalda como se esperaba al principio de la temporada.
