Juan Soler y Amedeo Carboni se han empeñado en renovar o mejorar los contratos de algunas de las vacas sagradas del vestuario valencianista. Como Cañizares, Baraja, Ayala o Albelda.
La máxima prioridad es la renovación del argentino Ayala, que acaba contrato este mismo año. Sin embargo, el defensa argentino está en una situación complicada, ya que tiene un precontrato con el Villarreal desde el pasado verano. Ese precontrato incluye una cláusula de penalización de 3 millones de euros que el jugador tendría que pagar si finalmente no juega en el club castellonense. Esos tres millones de euros son el principal obstáculo para que haya acuerdo entre el Valencia y el jugador. El club no tiene ninguna intención de hacerse cargo del pago, por lo que el jugador o su agente deberían ocuparse.
Rubén Baraja, por su parte, acaba contrato en 2008 y tanto el club como el propio jugador quieren renovar ese acuerdo. Todavía no han empezado las conversaciones, pero la intención de las diferentes partes es acometer las negociaciones en verano.
Otro de los veteranos que renovará en breve es Santi Cañizares, aunque en su caso Juan Soler ya le prometió que la renovación se firmaría en diciembre y no se prevén problemas.
Además de estas tres renovaciones, el Valencia también quiere ampliar tanto la duración como la ficha de David Albelda. Como en el caso de Cañizares, ya esá todo apalabrado para que se selle esa renovación hasta 2011.