La Liga
La cuenta atrás en la elección del Balón de Oro 2016 convierte a este galardón, ahora independiente de la FIFA, en un tema central de debate entre prensa, aficionados y profesionales del fútbol.
Durante los últimos años, Leo Messi y Cristiano Ronaldo han polarizado este premio como grandes símbolos del FC Barcelona y el Real Madrid, respectivamente. Sin embargo, en 2016, Gareth Bale y Antoine Griezmann han contraído méritos para entrar legítimamente en el debate sobre el mejor futbolista del año.
En concreto, el extremo galés del Real Madrid ha combinado verticalidad, velocidad y capacidad de desborde con eficacia goleadora, siendo un jugador determinante tanto en el equipo blanco como en la selección de País de Gales, con la que fue semifinalista en la Eurocopa.
Por el contrario, el rendimiento de Cristiano Ronaldo desde mayo no ha mantenido la excelencia de otras épocas, a pesar de sus notables cifras goleadoras y de sus éxitos colectivos con el Real Madrid y Portugal.
En estas circunstancias, resultan sorprendentes las palabras de Zinedine Zidane en la rueda de prensa de este viernes. "Cristiano se merece el Balón de Oro claramente”, ha afirmado el entrenador del Real Madrid. Sus palabras pueden interpretarse como una muestra de apoyo al jugador portugués, pero infravaloran de forma indirecta las actuaciones de Gareth Bale durante este año.
La jerarquía establecida en el Real Madrid durante las últimas temporadas ha situado a Cristiano como líder indiscutible del equipo, pero los últimos meses han mostrado la realidad de un protagonismo compartido, entre otros, con Bale. El galés se ha ganado en el terreno de juego el derecho a optar al Balón de Oro y la imparcialidad de Zidane, que sin embargo, se ha manifestado a favor de Cristiano.
