La Liga
Carlos Corberán llegó hace apenas un año una apuesta de continuidad y orden, pero lejos de conseguir lo de la pasada campaña, este año su situación es muy distinta. La dura derrota ante el Celta ha cambiado por completo el escenario en Mestalla. El proyecto de Corberán en el Valencia CF vuelve a estar bajo sospecha.
El 4-1 encajado en Balaídos no fue solo una derrota abultada. Fue una actuación sin respuesta táctica, sin liderazgo y con una plantilla que transmitió desconexión total respecto al mensaje del banquillo.
Desde dentro del club empiezan a cuestionarse la capacidad de Carlos Corberán para gestionar un vestuario joven, presionado por la clasificación y sin margen de error en cada jornada de Liga.
Carlos Corberán y un equipo sin rumbo claro
El principal reproche hacia Carlos Corberán no está únicamente en los resultados. El problema radica en la falta de una identidad reconocible y en decisiones que no han logrado potenciar a la plantilla.
Cambios constantes de esquema, futbolistas desubicados y una lectura tardía de los partidos han generado dudas en un entorno ya de por sí frágil. El Valencia CF no transmite seguridad. Además, el técnico no ha logrado que los jugadores más experimentados asuman galones. En los momentos críticos, el equipo se diluye y deja una sensación de impotencia preocupante.

Curro Torres y Pablo Hernández, opciones sobre la mesa
Ante este panorama, ya aparecen dos nombres con fuerza como posibles alternativas si se decide un cambio de rumbo. Curro Torres y Pablo Hernández reúnen un perfil que gusta en la dirección deportiva.
Curro Torres, sin equipo actualmente, conoce el club y el contexto de Mestalla. Su carácter y su pasado como jugador del Valencia CF le dan un crédito inicial importante.
Por su parte, Pablo Hernández está firmando un trabajo sólido en el Castellón. Su perfil encaja con una apuesta por un fútbol más valiente y una conexión directa con la afición.
El factor emocional pesa en Mestalla
Tanto Curro Torres como Pablo Hernández representan una etapa dulce en la memoria del valencianismo. Ese componente emocional puede ser clave en un momento de desgaste institucional.
A pesar de que Corberán, de momento, cuenta con el apoyo de la dirección deportiva, está claro que el rumbo del equipo no gusta y ya hay opciones sobre la mesa.
