La Liga
El mercado invernal de 2026 ha entrado en una fase frenética para el Valencia CF, que busca desesperadamente soluciones para abandonar los puestos de descenso. La dirección deportiva blanquinegra, bajo la presión de Carlos Corberán, ha reactivado con éxito las negociaciones para incorporar al atacante nigeriano Umar Sadiq.
La operación está muy cerca de concretarse mediante un traspaso definitivo que ronda los 3 millones de euros fijos más variables. El futbolista, que ya estuvo en el radar che el pasado verano, ha dado el paso definitivo al aceptar una reducción sustancial de sus emolumentos. Esta predisposición del ariete ha sido fundamental para que el acuerdo con la Real Sociedad esté a punto de caramelo tras semanas de incertidumbre.
Carlos Corberán y la prioridad absoluta por Umar Sadiq
La planificación táctica del preparador valencianista tiene un nombre propio como eje central: el delantero africano que todavía pertenece a la disciplina donostiarra. El Valencia CF ha intensificado los contactos en las últimas horas debido a la falta de puntería que ha condenado al equipo en las jornadas recientes. Corberán fue tajante con la directiva al señalar que no existen alternativas que ofrezcan la potencia y el despliegue físico del exjugador del Almería.
La derrota estrepitosa en Vigo sirvió como catalizador para que los gestores del club entendieran que la inversión en la vanguardia es una cuestión de supervivencia. Umar Sadiq representa el perfil de "nueve" que puede liberar de carga a Hugo Duro y ofrecer una referencia clara en el juego directo.
Actualmente, el Valencia CF se encuentra puliendo los últimos flecos contractuales con una Real Sociedad que siempre se ha caracterizado por ser un hueso duro de roer. Sin embargo, la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo de Anoeta ha facilitado la salida, ya que el técnico no cuenta con el futbolista. Sadiq se quedó sin participar en el reciente duelo ante el Atlético de Madrid, una señal inequívoca de que su futuro está lejos de San Sebastián.
El jugador está ejerciendo una presión constante para vestir de blanquinegro, recordando el idilio que mantiene con la posibilidad de jugar en Mestalla. Para el club che, esta contratación supone enmendar el error de planificación del pasado estival y dotar a la plantilla de herramientas competitivas reales.

La urgencia del gol para salvar al Valencia CF
La sequía anotadora es el gran lastre que mantiene a la entidad en la zona roja de la clasificación, obligando a movimientos financieros agresivos. El Valencia CF solo ha contado con la aportación regular de Hugo Duro, mientras que otros perfiles como Lucas Beltrán no terminan de encajar como arietes puros.
La llegada de Umar Sadiq hasta 2028 proporcionará una estabilidad necesaria para un proyecto que camina sobre el alambre en este ecuador de la temporada. Los informes del cuerpo técnico destacan su capacidad para generar ocasiones por sí mismo y su dominio del juego aéreo, aspectos clave para el sistema de Corberán.
El compromiso del atacante con el Valencia CF es total, habiendo priorizado este destino por encima de otras ofertas económicamente superiores en el continente. La afición espera que el anuncio oficial se produzca de forma inminente para que el jugador pueda entrar en la dinámica de entrenamientos de inmediato. Con esta incorporación, el equipo espera recuperar la verticalidad perdida y empezar a sumar de tres en tres en los duelos directos por la permanencia. La apuesta es arriesgada por el momento anímico del club, pero necesaria si se pretende evitar un desastre histórico a final de curso. Finalmente, el regreso de Sadiq a la que pudo ser su casa meses atrás parece ser la medicina ideal para curar las heridas de Balaídos.
