Premier League
El AC Milan intenta revivir su glorioso pasado mediante un proyecto que nació en abril con el cambio de propiedad del club. El calendario creaba urgencia en las decisiones deportivas básicas de la temporada 2017-18.
Marco Fassone, director general, y Massimiliano Mirabelli, director deportivo, decidieron transformar la plantilla ‘rossonera’ mediante numerosos fichajes con un coste total aproximado de 200 millones. La mayoría de estos jugadores no superaban los 26 años de edad, por lo que el Milan reconstruía su columna vertebral a largo plazo.
Sin embargo, el banquillo se mantenía ajeno a esta transformación. Su entrenador, Vincenzo Montella, había obtenido buenos resultados la pasada temporada con una plantilla de perfil medio-bajo, pero no era el técnico soñado por los nuevos responsables del Milan. Montella pertenecía a la era Berlusconi. No era el gran entrenador capaz de liderar la revolución que ansiaban los dirigentes, pero los resultados anteriores y la situación contractual de los técnicos italianos de renombre invitaban a su continuidad. De este modo, Montella renovaba por dos temporadas.
La transformación del Milan fue incompleta. Ahora, cuando la euforia por los fichajes veraniegos se ha diluido, el equipo acusa falta de identidad, intermitencia y fragilidad defensiva. Su 11ª posición en la Serie A crea un escenario difícilmente sostenible tras la inversión realizada por el club. El regreso del gran Milan queda aplazado.
