Premier League
Emilio Butragueño, vicepresidente deportivo del Real Madrid, ya ha preguntado de manera oficial al Arsenal por las posibilidades de llevarse a José Antonio Reyes al club blanco. De momento, la respuesta del equipo londinense ha sido negativa. Afirman que Reyes no está en venta, pero en el Madrid saben que sólo tienen que pulsar la tecla adecuada. Los gunners van a llevar a cabo una importante limpiza en su plantilla, con la salida de jugadores importantes como Pires, Edu o Ljunberg. La idea del Arsenal es reconstruir la plantilla con el dinero que saquen de traspasos y saben que el Madrid estaría dispuesto a llegar a los 25 millones de euros por Reyes.
En el Arsenal no descartan pedir al Madrid que incluya a algún jugador en la operación. Se ha hablado de Luis Figo (su salida es cada día más clara), pero lo cierto es que Wenger ya ha dejado caer que no le importaría contar con David Beckham en sus filas: "Si hubiera alguna posibilidad de traer a David Beckham, lo miraría atentamente". El jugador inglés del Madrid acaba de cumplir 30 años y ha insistido en su deseo de seguir en el club blanco hasta finalizar su contrato. En estos momentos se encuentra en un buen momento de forma y de juego, pero su mujer prefiere vivir en Londres y si el Arsenal le presenta una buena oferta no descartaría volver a su ciudad natal.
La otra posible salida de Beckham sería un regreso al Manchester United. De ese modo, el Madrid obtendría a Cristiano Ronaldo, por el que ya se ha interesado y el capitán de Inglaterra podría volver a su ex equipo. El gran inconveniente de esta operación es que todo dependería de la salida de Alex Ferguson del United. Beckham no volverá nunca a los red devils si Ferguson sigue al frente y el técnico escocés tampoco aceptará su regreso. Pero si Sir Alex finalmente abandona el cargo que ha ocupado durante años y Queiroz se hace cargo del equipo, Becks podría sentirse tentado a regresar. En España se ha sentido querido, pero también han criticado mucho su forma de jugar y no siempre ha podido hacer olvidar el tópico de ser un simple reclamo publicitario.
