Angeliño puede convertirse en el gran bombazo del Deportivo de La Coruña tras su regreso a Primera División. El lateral izquierdo de la Roma, de 29 años, no ha tenido continuidad en la capital italiana y todo apunta a que saldrá durante el mercado de verano. Podría ser el gran fichaje del Dépor.
El jugador sueña con volver a Galicia y está dispuesto a hacer un esfuerzo económico importante para que la operación pueda salir adelante. Esa rebaja salarial puede ser la clave que convierta un fichaje muy difícil en una posibilidad real para el conjunto blanquiazul.
El Deportivo sueña con un regreso de enorme impacto: Angeliño, lateral izquierdo de la Roma
El Deportivo ha vuelto a LaLiga después de ocho años fuera de la élite y necesita reforzar su plantilla con inteligencia. El club gallego no puede competir en grandes subastas, pero sí puede aprovechar oportunidades de mercado con un componente emocional fuerte.
Ahí aparece Angeliño. El futbolista de Coristanco se formó en las categorías inferiores del Deportivo antes de marcharse al Manchester City cuando apenas tenía 15 años. Su vínculo con Galicia y con el club sigue siendo un argumento muy poderoso.
Para el Dépor, su llegada sería mucho más que un simple fichaje. Sería recuperar a un canterano de proyección internacional, un futbolista que ha pasado por ligas importantes y que todavía tiene fútbol para competir al máximo nivel.
Riazor necesita ilusión tras el ascenso. El primer objetivo será la permanencia, pero la afición quiere señales de ambición. Angeliño sería una de esas incorporaciones capaces de cambiar el ambiente desde el primer día.
Además, el perfil deportivo encaja. El equipo necesita laterales con recorrido, experiencia y capacidad para sostener partidos exigentes en Primera. Angeliño aportaría todo eso y algo más: golpeo, centros y presencia constante en campo rival.
Su regreso tendría un punto de justicia sentimental. Se fue siendo un niño y podría volver en plena madurez, con una carrera europea muy amplia a sus espaldas.
La última temporada de Angeliño en la Roma ha sido muy complicada. Los problemas físicos le han apartado durante buena parte del curso y su protagonismo se ha reducido hasta quedar fuera de los planes de futuro del club italiano.
Su última titularidad en Serie A se remonta a septiembre de 2025, un dato que refleja hasta qué punto ha perdido peso dentro del equipo. La Roma, clasificada para la Champions League, quiere remodelar sus bandas y no pondría grandes trabas a una salida.
El jugador tiene contrato hasta 2028, pero su situación deportiva invita a buscar una solución. A los 29 años, Angeliño no puede permitirse otra temporada casi en blanco.
Su prioridad es volver a jugar. Y ahí el Deportivo tiene un argumento que otros clubes no pueden ofrecer: minutos, cariño, responsabilidad y un entorno familiar.

El Betis también aparece en la carrera. El conjunto verdiblanco ha mostrado interés y, en términos deportivos, puede ofrecer un proyecto más asentado en Primera. Pero el Dépor juega con el factor emocional.
Angeliño sabe que en Riazor no sería un jugador más. Llegaría como referente, como canterano que vuelve a casa y como una pieza llamada a levantar el nivel competitivo del equipo.
El gran obstáculo siempre ha sido el salario. Angeliño cobra en la Roma una cantidad muy superior a la que puede asumir un recién ascendido como el Deportivo.
Capology estima su ficha en torno a 3,7 millones de euros brutos por temporada, una cifra prácticamente imposible para el presupuesto blanquiazul en condiciones normales.
Por eso la disposición del futbolista a bajarse el sueldo cambia por completo el escenario. Si Angeliño acepta una rebaja importante, el Deportivo podría empezar a trabajar en una fórmula viable.
La operación, aun así, no será sencilla. La Roma pagó algo más de cinco millones por él y todavía conserva dos años de contrato, por lo que querrá obtener alguna compensación económica.
ElDesmarque apunta que su valor de mercado actual ronda los 4,5 millones de euros, aunque la Roma podría aceptar una cifra inferior por la amortización ya realizada y por su pérdida de protagonismo.
Una cesión con opción de compra tampoco puede descartarse. Sería una vía interesante para todas las partes: el Deportivo reduce el riesgo, la Roma libera ficha y el jugador vuelve a competir.
Lo que parece claro es que Angeliño deberá poner mucho de su parte. Y, según la información que maneja el entorno de la operación, está más que dispuesto a hacerlo.
El Deportivo sabe que no puede construir su regreso a Primera solo desde la emoción. Necesita fichajes que rindan, que eleven el nivel y que ayuden al equipo a competir cada semana.
Angeliño cumple con esa exigencia si recupera su mejor estado físico. Ha jugado en Manchester City, PSV, RB Leipzig, Hoffenheim, Galatasaray y Roma. Tiene experiencia europea, personalidad y un perfil ofensivo muy valioso.
También conoce el fútbol español, aunque su única experiencia en LaLiga fue breve, en el Mallorca durante la temporada 2016/17. Volver ahora con el Deportivo tendría un significado muy diferente.
Su fichaje no está cerrado, pero el interés es real y la voluntad del jugador puede marcar la diferencia. En operaciones de este tipo, el deseo personal pesa tanto como los números.
El Dépor deberá ser prudente. No puede romper su escala salarial ni asumir un traspaso desproporcionado. Pero si Roma facilita la salida y Angeliño reduce su ficha, el sueño puede empezar a tomar forma.
Para el jugador, sería una oportunidad de relanzarse en casa. Para el club, un golpe de mercado y de identidad. Y para la afición, uno de esos regresos que se viven de una manera especial.
Angeliño quiere volver a Galicia. El Deportivo lo sueña. Ahora falta que la Roma abra la puerta y que los números encajen. Si eso ocurre, Riazor podría celebrar uno de los fichajes más emocionantes del verano.