UEFA Europa League
El Bayern de Múnich, uno de los clubes más exitosos de Europa, ha tomado la sorprendente decisión de poner a la venta a tres de sus destacados jugadores en el ataque: Sadio Mané, Leroy Sané y Serge Gnabry. Según informes del diario alemán Bild, el club bávaro está buscando darle una vuelta de tuerca a su plantilla y considera que la venta de estos jugadores podría ser parte de esa renovación.
A pesar de ser considerados como piezas clave en el frente ofensivo del Bayern, el mal final de temporada y ciertos incidentes han llevado a la directiva del club a tomar esta determinación. Mané, quien tuvo un altercado con Sané durante el partido de vuelta de los cuartos de final en el Etihad Stadium, ha sido duramente castigado por su agresión hacia su compañero, y su salida parece inevitable. Existe incluso la posibilidad de que regrese al Liverpool, su antiguo club, apenas un año después de su partida.
Por su parte, Sané no ha logrado brillar desde su llegada procedente del Manchester City. A pesar de tener oportunidades de juego, su rendimiento ha sido inconsistente y ha perdido su lugar en el once titular. Gnabry, en contraste, ha obtenido un buen rendimiento en este final de temporada, habiendo anotado 14 goles. Sin embargo, la mayoría de sus tantos llegaron en la recta final del campeonato, pero cabe destacar que a prindipio de temporada rendía por debajo de lo esperado y era habitual verlo en el banquillo.
Vorágine de problemas en Múnich
Esta decisión de poner a la venta a Mané, Sané y Gnabry se enmarca en un periodo convulso para el Bayern de Múnich. Tras ganar la Bundesliga de forma sorpresiva, el club despidió a Oliver Kahn y Hasan Salihamdzic, y ha recuperado a Karl-Heinz Rummenigge en los despachos. Rummenigge, una figura legendaria en el club, ha regresado con una visión clara y la venta de estos tres jugadores podría ser una de sus primeras decisiones de importancia.
