UEFA Champions League
Con la marcha de Álvaro Morata al Chelsea FC, Antonio Conte ha solucionado la mayor de sus preocupaciones de esta recién estrenada temporada: contar con un delantero centro de primer nivel y de su gusto. El técnico italiano ya había comunicado a Diego Costa que no contaba con él para el nuevo curso, pero la marcha de Romelu Lukaku al Manchester United cayó como un jarro de agua fría y llegó a abrir la puerta a una reconciliación con el hispano-brasileño. Cerrado por fin su gran objeto de deseo, el Atlético de Madrid tiene más fácil hacerse con su objetivo.
Entre otros factores a tener en cuenta, la llegada de Morata a Londres cierra de pleno cualquier opción de que Diego Costa tuviese un hueco en su actual club y justifica por fin que el internacional español no haya participado en la pretemporada del equipo blue. En estos momentos, el Chelsea sabe que tiene a un jugador con un cartel y un salario importantes al que no utilizará, y el Atlético debería aprovechar este escenario para lograr abaratar el fichaje de su tan ansiado exjugador.
La sanción sin fichar que maniata a los colchoneros este verano también puede ser empleada como herramienta para ejercer presión. Simeone no necesita cerrar fichajes ya, puesto que es innecesario que los nuevos refuerzos se incorporen cuanto antes a la dinámica del equipo para estar listos para el inicio de la Liga: todos los nuevos habrán de esperar hasta enero o marcharse cedidos a otros clubs. Por ello, conforme avancen las semanas, el Chelsea se verá cada vez más apremiado para desprenderse de Diego Costa, y el Atlético debe jugar sus cartas para convertir al delantero en un fichaje extremadamente rentable.
