UEFA Champions League
Brahim Díaz vuelve a aparecer en el horizonte del Manchester City. El Real Madrid ya conoce el interés del club inglés, que prepara una ofensiva importante para intentar sacar de Chamartín al internacional con Marruecos durante el próximo mercado de verano.
Enzo Maresca, señalado como relevo de Pep Guardiola en el Etihad Stadium, considera que Brahim encaja perfectamente en la nueva etapa citizen. La oferta podría moverse entre los 50 y los 60 millones de euros, una cantidad capaz de hacer pensar al Real Madrid y que también seduce a un jugador que busca más protagonismo.
Maresca quiere a Brahim para su nuevo proyecto
El Manchester City se prepara para una transición de enorme dimensión. La salida de Guardiola obliga al club a redefinir su estructura deportiva sin perder competitividad, y Maresca aparece como el elegido para mantener buena parte de la identidad construida durante la última década.
El técnico italiano conoce bien el ecosistema del City y sabe qué tipo de futbolistas pueden adaptarse a ese modelo. Brahim es uno de ellos. Su capacidad para jugar por dentro, partir desde la derecha, asociarse en espacios reducidos y acelerar en los últimos metros le convierte en un perfil muy atractivo para una plantilla que necesitará nuevas soluciones ofensivas.
Maresca ha trasladado a la directiva su interés por el malagueño. No se trata de un nombre improvisado, sino de un jugador que el City conoce perfectamente. Brahim se formó en la estructura del club inglés antes de fichar por el Real Madrid, por lo que su regreso tendría también un componente de historia pendiente.
A diferencia de aquella primera etapa, ahora llegaría como un futbolista maduro. Ha pasado por el Milan, ha competido en el Real Madrid y se ha consolidado como internacional con Marruecos. Ya no es una promesa que busca sitio, sino un atacante preparado para asumir un papel importante.
El Real Madrid valora una venta importante
El Real Madrid no tiene necesidad urgente de vender a Brahim. El jugador ha sido útil, ha respondido cuando ha tenido minutos y mantiene una buena relación con el vestuario. Sin embargo, el club blanco también sabe que su rol no es el de titular indiscutible.
La competencia ofensiva en Chamartín es enorme. Con varias estrellas por delante y un calendario en el que cada minuto se pelea al máximo, Brahim ha tenido que aceptar muchas veces un papel secundario. Su rendimiento ha sido positivo, pero su margen para crecer dentro del equipo puede estar limitado.
Por eso, una oferta de entre 50 y 60 millones de euros obligaría al Real Madrid a estudiar seriamente la operación. La cifra sería muy atractiva por un futbolista que no siempre entra en el once y permitiría al club generar margen económico para otros movimientos.
En Chamartín, además, son conscientes de que el mercado valora mucho a jugadores como Brahim. Su polivalencia, su edad y su experiencia en varios contextos competitivos le convierten en un activo de primer nivel.
El Madrid no regalará al jugador, pero si el City llega a las cifras previstas, la negociación puede activarse con rapidez.

Brahim ve con buenos ojos la Premier
La postura del jugador puede ser clave. Brahim está cómodo en el Real Madrid, pero también entiende que se encuentra en una etapa decisiva de su carrera. A sus 26 años, necesita jugar con continuidad para asentarse definitivamente como una figura importante.
La Premier League le atrae. Ya conoce Inglaterra, sabe lo que significa el Manchester City y ve en la llegada de Maresca una oportunidad para empezar de nuevo en un proyecto de máximo nivel.
El factor protagonismo pesa mucho. En el Etihad podría encontrar un rol más relevante que en Chamartín, especialmente si el nuevo entrenador insiste en su fichaje y le garantiza un espacio importante dentro de la rotación ofensiva.
Para Brahim, salir del Real Madrid no sería una decisión sencilla. Dejaría uno de los clubes más grandes del mundo, un vestuario ganador y una afición que valora su entrega. Pero el fútbol también se mide en minutos, confianza y oportunidades reales.
El City prepara su oferta, Maresca aprieta y el Real Madrid escucha. La operación todavía no está cerrada, pero las piezas empiezan a moverse. Si la propuesta inglesa alcanza los 60 millones y Brahim mantiene su predisposición, el verano puede dejar una salida inesperada en Chamartín.
