Gareth Bale parece que se está riendo del Real Madrid y del madridismo en general, lleva casi un mes sin ponerse la camiseta merengue para jugar pero no se ha negado a marcharse con su selección en este nuevo parón por partidos internacionales y lo más preocupante es que allí entrena como uno más a un ritmo normal, algo que no hace bajo las órdenes de Zinedine Zidane. El futbolista galés es una pieza fundamental para su país que en los dos próximos encuentros aún tiene esperanzas de clasificarse para la Eurocopa del próximo verano.
El extremo jugó su último partido con Gales ante Croacia donde se lesionó y no ha vuelto a jugar con el equipo merengue desde entonces. Pero ahora que vuelve a ser convocado por su selección recupera el ritmo habitual y entrena con el grupo, mientras que en Valdebebas lo sigue haciendo en solitario. Bale volvió de con dolencias en sus castigados sóleos y no ha podido estar disponible para el técnico francés durante este tiempo, pero llama mucho la atención que ahora que vuelve a llamarle su selección por arte de magia vuelve a estar fresco como una rosa, en mi opinión, aquí hay gato encerrado.
Es publico que la relación entre Zidane y Gareth Bale no es todo lo buena que era temporadas atrás, de hecho, el francés lo señaló para abandonar el cuadro madrileño en el pasado mercado de verano, aunque finalmente no llegaron ofertas por él a pesar de los rumores que lo acercaban a la super liga de China. Desde entonces el galés ha perdido muchísimo protagonismo a pesar de que no mostraba un mal nivel de juego dentro del césped, Zizou apuesta por otras opciones antes que por el galés, algo que no tiene demasiado contento al extremo zurdo.
Esta situación ha creado mucha controversia en el equipo merengue y se espera que el galés no juegue con su selección ante Azerbaiyán y Hungría ya que podría desatar una muy mala situación tanto con la directiva merengue como con la afición del Santiago Bernabéu, quien empieza a estar cansada de las polémicas que envuelven a su jugador.