André Silva puede convertirse en una de las grandes pérdidas del Elche de cara al próximo curso. El delantero portugués ha sido una pieza fundamental en la permanencia ilicitana, firmando 10 goles en Primera División y recuperando en el Martínez Valero una versión competitiva que parecía haberse apagado en sus últimos años lejos de España.
El club franjiverde ya trabaja para intentar renovar su contrato, que finaliza el 30 de junio, pero el jugador parece tener otra idea. El Oporto le ha colocado en su agenda y el atacante ve con muy buenos ojos regresar a Portugal, hasta el punto de estar dispuesto a rebajarse el sueldo para facilitar la operación.
André Silva recuperó la sonrisa en Elche
La apuesta del Elche por André Silva fue arriesgada, pero terminó dando un resultado muy positivo. El delantero llegó procedente del RB Leipzig con contrato hasta 2026 y opción de una temporada más, buscando un escenario en el que recuperar confianza, minutos y protagonismo.
El Martínez Valero le ofreció exactamente eso. En un equipo obligado a pelear por la permanencia, el portugués asumió galones desde el primer momento y se convirtió en una referencia ofensiva para el conjunto ilicitano.
Sus 10 goles en Liga explican buena parte de la salvación. No se trata solo de una cifra importante, sino del peso que tuvieron esos tantos en partidos decisivos. André aportó experiencia, juego de espaldas, presencia en el área y una lectura ofensiva que ayudó al Elche a competir en momentos de máxima presión.
También recuperó sensaciones personales. Después de etapas complicadas en Alemania y de una carrera marcada por altibajos desde que explotó en Portugal, el delantero volvió a sentirse importante en España. Su rendimiento fue uno de los grandes aciertos de la planificación ilicitana.
Por eso, su posible salida duele tanto. El Elche no solo perdería goles, también perdería una figura de jerarquía en el vestuario y un atacante ya adaptado al equipo.
El Oporto aparece como amenaza real
El interés del Oporto cambia por completo el escenario. Para André Silva, regresar a Portugal no sería un movimiento cualquiera. El delantero se formó en el club portugués, debutó allí en la élite y guarda un vínculo especial con una entidad que marcó el inicio de su carrera profesional.
El conjunto de Do Dragão busca reforzar su ataque con experiencia y gol. André encaja en ese perfil por trayectoria, conocimiento del club y capacidad para asumir un rol importante sin necesidad de adaptación cultural o competitiva.
Además, la operación podría ser muy favorable para el Oporto si el jugador termina libre. El club portugués no tendría que pagar traspaso y concentraría el esfuerzo económico en salario y prima de fichaje, aunque el propio delantero estaría dispuesto a rebajar sus pretensiones para facilitar el regreso.
Ese detalle preocupa especialmente al Elche. Cuando un futbolista acepta ganar menos por cambiar de destino, la negociación se vuelve mucho más complicada para su club actual.
El deseo del jugador puede pesar más que cualquier oferta de renovación franjiverde.

Malas noticias para el proyecto ilicitano
El Elche todavía no se rinde. La dirección deportiva quiere convencer a André Silva de que continúe una temporada más, consciente de que encontrar un delantero de su nivel en el mercado no será sencillo ni barato.
La permanencia en Primera ofrece argumentos. El club puede presentarle un proyecto estable, minutos asegurados y un entorno donde ya ha demostrado sentirse cómodo. Sin embargo, el componente emocional del Oporto juega en contra.
Para el Elche, perderlo obligaría a rehacer la delantera. Un equipo que acaba de salvarse necesita continuidad en sus piezas clave, no empezar de cero en una posición tan determinante como la del nueve.
La situación contractual añade tensión. Si finalmente no se activa ninguna fórmula de continuidad, André podrá elegir destino sin dejar dinero en caja, lo que convertiría su marcha en un golpe deportivo y económico.
El delantero, mientras tanto, debe decidir entre seguir en un lugar donde ha recuperado protagonismo o volver a casa para cerrar un círculo pendiente. Todo apunta a que la segunda opción gana fuerza.
En el Martínez Valero ya se preparan para una posible despedida dolorosa. André Silva fue clave en la salvación, pero su futuro parece cada vez más lejos del Elche y más cerca de Portugal.