El 11 de marzo pasado se ratificó una vez más que el Inter de Roberto Mancini no pasa de ser un equipo casero. 2-0 de vistante y 0-1 de local, fue la medicina que le aplicó el Liverpool para ser echado de nuevo en la Champions League.
El 11 de marzo pasado se ratificó una vez más que el Inter de Roberto Mancini no pasa de ser un equipo casero. 2-0 de vistante y 0-1 de local, fue la medicina que le aplicó el Liverpool para ser echado de nuevo en la Champions League.