Premier League
Un jugador veterano que no venía a aportar nada, que llegaba para retirarse al Milan, que sólo buscaba un último gran contrato en el que dar sus últimos coletazos, llenarse el bolsillo y marcharse, que llegaba para frenar el desarrollo joven del equipo. Sí, justo eso. Precisamente eso es lo que no ha pasado, sino todo lo contrario con la llegada de Zlatan Ibrahimovic al AC Milan. El delantero sueco es eterno y lo sigue demostrando a sus 39 años en una de las ligas más competitivas del mundo.
Que no es que Zlatan esté sumando a los intereses del AC Milan, que no es que sea un activo interesante para Stefano Pioli, no. Es que es el mejor jugador del equipo y además es el pichichi de la Serie A en una competición donde actúan jugadores de la talla de Cristiano Ronaldo, Ciro Immobile, Romelu Lukaku o Paulo Dybala.
Un líder que rinde
Zlatan Ibrahimovic es el mejor jugador sobre el campo y además la figura de líder que sus compañeros llevaban necesitando tanto tiempo. Además de marcar y jugar como nunca, liderar, motivar, dirigir y comandar un grupo de jóvenes que avanzan a marchas forzadas en su profesión gracias a la figura del sueco.
Por supuesto que Saelemaekers, Rafael Leao, Brahim, Théo Hernández, Sandra Tonali, Alessio Romagnoli, Donnarumma o Kessié son grandes jugadores. Pero todos ellos necesitan en su fútbol a Zlatan Ibrahimovic y eso, a sus 39 años, tiene un mérito flipante.
